Los gremios no se ponen de acuerdo en el aumento que quieren pedir.

Los dos gremios municipales encaran con visiones diferentes la negociación con el gobierno local por los salarios del personal de la comuna.
Mientras el que conduce Osvaldo Rolla sostiene que es necesaria una mejora del cuarenta por ciento, el sector que comanda Daniel Rossetti asegura que va a ser muy difícil que el incremento se ubique por encima del diez por ciento, aunque impulsa la recategorización de numerosos empleados.

En sintonía con las tradicionales diferencias que las separan desde siempre, ambas instituciones plantean cada cual un escenario distinto en lo concerniente a los sueldos de sus representados.

Rossetti, a cargo del Sindicato Obreros y Empleados Municipales de Junín (Soemj), adelantó que “las perspectivas no son muy buenas”.

El dirigente afirmó que “nosotros hemos estado hablando muy por arriba con el Departamento Ejecutivo y vemos que los números no cierran para subir a un cuarenta por ciento, pero sí aspiramos a la recatogorización de trabajadores, creación de nuevos escalafones, profesionalización de los enfermeros y a un aumento en las ganancias”.

Pese a que consideró que es muy temprano para hablar de cifras y porcentajes, estimó que el desembolso no se va a estirar más allá del diez por ciento en todo el calendario.

Rossetti dijo que es necesario hacer una revisión histórica para explicar los motivos que derivan en “esta situación de salarios tan bajos”, comentario que antecedió a fuertes críticas hacia la gestión de Rolla como titular del Sindicato de Trabajadores Municipales.

.“Esto se debe a que nunca se peleó seriamente por un salario dentro del ámbito municipal. Cuando yo era empleado y afiliado al otro gremio, en una oportunidad se reclamó un plus para los compañeros de Obras Públicas. Ese beneficio llegó, pero a través de la reducción del adicional a quienes ya lo cobraban. El Ejecutivo, en ese momento comandado por Abel Miguel, no puso un peso”, dijo el secretario general del Soemj.

Más adelante rememoró que cuando se requería un aumento del veinticinco por ciento y el ingeniero Miguel ofrecía, por ejemplo, un diecisiete, desde el sindicato le contestaban que querían todo o nada. “Y ese año no recibimos aumento, sólo sumas en negro”, comentó.

Volviendo a la actualidad, Rossetti expresó que “hoy nos vemos en una época difícil. El otro gremio sale a pedir un cuarenta por ciento y nosotros tenemos los pies sobre la tierra, por lo cual aspiramos a la recategorización”.

“Con el adelanto del diez por ciento otorgado en diciembre, creo que podemos pelear por llegar por un índice similar para todo este año”, añadió.

“Nosotros vamos a los números reales. Si nos dejamos llevar por lo que hace falta, un cuarenta por ciento también sería poco, pero no se puede ilusionar a la gente. En algún momento, a Rolla esto se le va a volver un boomerang, cuando no consiga la mejora que pide a través de los medios”, vaticinó Rossetti.

Comentá la nota