Los gremios miran la suba del dólar antes de negociar salarios

A la par del temor creciente por el impacto de la crisis en el mercado laboral, los gremios empezaron a reconocer su inquietud por la suba diaria en la cotización del dólar justo en momentos en que la mayoría se prepara para negociar los aumentos salariales de 2009. La preocupación se vincula con el efecto que la devaluación tendrá sobre el nivel de precios de productos básicos y especialmente sobre el poder adquisitivo de los trabajadores de las actividades que se desplomaron en los últimos meses y que aceptaron postergar el inicio de las paritarias y acordar aumentos de suma fija para el primer semestre
En la mayoría de los sindicatos admiten que la recuperación del precio del dólar podría aliviar la situación de aquellos sectores industriales locales que deben competir contra los productos importados, pero advierten que perjudicará las posibilidades de extender el esquema de aumentos de suma fija para todo el año. “Esto va a terminar complicando la negociación porque el poder adquisitivo del salario se va a deteriorar por la devaluación”, apuntó uno de los miembros de la conducción de la UOM, uno de los gremios que ya propuso a las cámaras empresarias del sector postergar las paritarias y convenir el pago de una cifra no remunerativa. Si bien la idea del sindicato que conduce Antonio Caló es mantener ese esquema hasta agosto, no descartan extenderlo el resto del año si la actividad metalúrgica no evidencia síntomas de recuperación.

Un referente de un importante gremio de servicios que ya planteó a las empresas de la actividad discutir un monto de incremento en lugar de una suba porcentual deslizó la misma preocupación. “La suma fija hoy puede servir, pero si se profundiza la devaluación y en junio estamos con un dólar de $ 4 eso se va a trasladar a precios y vamos a tener que reclamar una recomposición mayor que compense el ajuste de la inflación”, alertó el sindicalista.

El viernes el dólar minorista cerró a $ 3,65, con lo que acumuló una suba de 11 centavos desde el inicio del año. El Banco Central intervino moderadamente en el mercado a fin de permitir deslizamientos paulatinos del tipo de cambio, estrategia que apunta a que la economía local recupere sus niveles de competitividad en momentos donde el superávit comercial muestra un franco deterioro.

Cerca del jefe de la CGT, Hugo Moyano, coinciden con esa argumentación oficial, en especial por la urgencia para recomponer los niveles de demanda interna. Allí también confían en que el Gobierno intervendrá para acotar la suba del dólar ni bien sus efectos se comiencen a sentir en los precios.

“No van a dejar que aumenten los precios porque saben que eso puede terminar perjudicando el consumo, que es lo único que garantiza una solución frente a este escenario crítico”, razonaron en el entorno del camionero.

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