Los gremios gordos no apoyarán el proyecto político de Moyano

West Ocampo y Daer, del gremio de Sanidad, recriminaron al camionero su apego a Kirchner e hicieron más evidente que las diferencias en la CGT son irreconciliables
A pesar de que el Gobierno sigue haciendo malabares para evitar una ruptura formal en la CGT, las diferencias entre Hugo Moyano y los gremios enfrentados a su conducción parecen cada día más irreconciliables. Ayer, desde el grupo de los llamados gordos (grandes gremios) las críticas apuntaron contra los sueños políticos del jefe camionero y advirtieron que no acompañarán el "mesianismo" de un dirigente que pugna por una candidatura propia cuando el desafío del movimiento obrero es recuperar un rol protagónico para el sector en la futura reestructuración del peronismo.

El abierto rechazo de los gordos a la apuesta de Moyano de construir un espacio político propio como plataforma para su eventual proyecto para la gobernación bonaerense en 2011 fue planteado por Carlos West Ocampo y Héctor Daer, titular y adjunto de la Federación de Sanidad y referentes del sector sindical más enfrentado a la conducción del camionero. "No tenemos el mesianismo de querer un partido laborista con un candidato del movimiento obrero", advirtió Daer. West Ocampo fue más allá al sostener que el objetivo de la CGT debe enfocarse en la recuperación de su rol protagónico dentro de la estructura del PJ y "‘pensar más allá de opciones falsas y resultados publicitarios".

"No queremos que nos arreglen con subsidios y planes, queremos una participación propia para el sindicalista", remarcó el líder de Sanidad en clara alusión a los beneficios que el camionero cosechó en los últimos años a partir de su alianza política con el ex presidente Néstor Kirchner. Y en la misma línea, añadió: "Tenemos que hacerle decir al futuro candidato del peronismo cuál es el compromiso que tiene con el movimiento obrero".

West Ocampo y Daer fueron los oradores centrales del Congreso de la Federación de Sanidad que comenzó ayer en esta ciudad y culminará hoy con la elección de las nueva conducción del sindicato. En ese marco, advirtieron que el proceso de unidad dentro de la CGT se malogró a partir del multitudinario acto que Moyano encabezó en la 9 de Julio dos meses antes de las elecciones, donde ofreció un contundente apoyo al Gobierno y llamó a votar a Kirchner. "La mitad de los que estuvieron presentes allí terminaron votando en contra", aseguró Daer y se quejó de que ese desgaste provocó que hoy "el sindicalismo tenga la peor representación parlamentaria de su historia".

Los nuevos reproches de los gordos contra Moyano, ahora con la conformación de la corriente política del camionero como telón de fondo, volvieron a poner en evidencia la el proceso de virtual fractura que atraviesa la central obrera. Si bien la intervención del Gobierno, a partir de las gestiones del ministro de Planificación, Julio De Vido, logró refrenar a mediados de julio la amenaza de ruptura de los gordos y los independientes (UPCN y Uocra), el camionero no pudo volver a reunir al consejo directivo de la central.

Comentá la nota