os gremios docentes prometen un año de fuerte conflictividad.

os gremios docentes prometen un año de fuerte conflictividad.
La manifestación será el próximo martes en diferentes lugares del país. Es por la falta de respuesta tras los acampes frente al Ministerio. Las organizaciones aseguran que "el plan está parado para todo el mundo".
Las organizaciones piqueteras enfrentadas con el Gobierno preparan una protesta nacional para el próximo 26 de enero, que incluye la amenaza de cortar rutas en diferentes puntos del país hasta tanto el Ministerio de Desarrollo Social acepte incluir a sus beneficiarios en los listados del plan Argentina Trabaja.

Los grupos llegaron a la convicción de que sin subir el tenor de su reclamo quedarán fuera del reparto. Hasta ahora, sin éxito, habían optado por acampar repetidas veces frente al Ministerio. La larga pulseada comenzó en septiembre, en medio de denuncias contra los intendentes del justicialismo a quienes señalaban como mediadores privilegiados.

El acampe llegó a extenderse durante dos jornadas a comienzos de diciembre y se levantó con promesas. Pero al poco tiempo los piqueteros volvieron con quejas, porque sostenían que no se habían cumplido los compromisos.

"El plan está estancado. No se implementó como habían prometido. En la mayoría de los municipios están parados los cursos de capacitación que se iban a ofrecer a los beneficiarios antes de comenzar a trabajar. Había obras aprobadas que no se pusieron en marcha", se quejó ante Crítica de la Argentina Federico Orchani, de la cooperativa Darío Santillán.

Las agrupaciones aseveran que los cupos, y sobre todo la velocidad para poner en marcha los pagos, responden al nivel de adhesión de los intendentes al proyecto político de Néstor Kirchner. Pero además señalan trabas en la implementación concreta de las obras que deben emprender los beneficiarios.

Las cifras que se manejan indican que el plan lleva unos 40 mil anotados. "Se dilató mucho el tiempo de inscripción y nunca se nacionalizó", asegura Orchani.

Al momento de ejemplificar cómo la canilla se abre según la simpatía con el oficialismo, los intendentes advierten, por ejemplo, que en La Plata ni siquiera se puso en marcha el mecanismo de inscripción. Kirchner ubicó al platense Pablo Bruera en el purgatorio luego de que jugara por las suyas en la última elección.

Los castigos también incluyeron a San Isidro, gobernado por el radical Gustavo Posse.

En un escenario cruzado por reproches, las protestas volverán el próximo martes con énfasis creciente. La movilización incluirá al Frente Darío Santillán, Barrios de Pie, el Polo Obrero, y la Corriente Clasista y Combativa, entre otras agrupaciones.

"En este momento está trabado para todo el mundo, el Ministerio puso una especie de dique de contención y los pedidos de creación de nuevas cooperativas duermen en los despachos. Sin embargo, el Movimiento Evita, que tiene un rol central en la implementación porque controla las principales oficinas del Ministerio, cuenta con mucha información y tiene ventajas para volver operativo el plan", acusa Orchani.

Las trabas son atribuidas a la arbitrariedad política pero también a la negligencia, sobre todo cuando se advierte que hay beneficiarios que cobran el plan pero carecen de las herramientas para comenzar a trabajar. No son problemas menores para un instrumento que había sido ideado por el Gobierno como una tabla de salvación en el conurbano luego de la derrota electoral.

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