Los gremios docentes no garantizan el inicio de clases

Los principales referentes de las agrupaciones educativas de la provincia demandaron una pronta reunión con los miembros del Gabinete de Gobierno para poder encauzar la temática salarial.

Como una lamentable postal que se tornó habitual en el panorama educativo de la provincia, los gremios docentes y el Ejecutivo local parecen encaminarse a una disputa concerniente al reclamo salarial que, como cada año, amenaza con interrumpir el normal desarrollo del calendario escolar.

En esta ocasión, los principales referentes de las entidades que agrupan a los educadores manifestaron su malestar ante la falta de respuestas por parte de la gestión alperovista, quien, según esgrimen, no los tuvo en cuenta para establecer los arreglos salariales de fines del año próximo pasado.

"Vamos a exigir el reconocimiento de las reivindicaciones anteriores, todos aquellos puntos que quedaron inconclusos cuando se firmó el acuerdo en marzo de 2009. Porque lo que ha hecho con nosotros el Gobierno es inaudito, nos han ignorado y jugado con nosotros", expresó molesto, en declaraciones para EL SIGLO, Edgardo Bessone, secretario general de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET).

Los planteos

Entre las solicitudes esgrimidas por los gremios se encuentran una mejora en el básico (de 750 pesos) entre el 40 o 50 por ciento, la eliminación de las cifras en negro "que perjudican a los futuros jubilados", el cumplimiento de la aplicación del 82 por ciento móvil, avanzar con el proceso de titularización ("ya que hace seis años que está estancado", según Bessone), y esquematizar la recuperación de manera "coherente" del estatuto docente.

"En febrero nos vamos a ver las caras con el Gobierno, ya que en el último tramo de negociaciones perdimos todo contacto. Nos usaron porque sabían que a fin de año no teníamos el poder de realizar medidas de fuerza, pero ahora contamos con el apoyo de todas las bases, los delegados docentes que, en el marco del consenso, avanzaremos con la protesta", recalcó el dirigente de AMET.

Por su parte, David Toledo, en representación de la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP) indicó que "la docencia está en estado de alerta y movilización a raíz de la diferencia que ha hecho el gobierno para con un sector que ha entregado durante 2009 todo de si para que Tucumán pueda hacer gala de 180 días de clases como no ha ocurrido en ningún otra jurisdicción del país. Y más aún teniendo en cuenta decisiones que se adoptan en forma inconsulta por parte de las autoridades".

Decisión unilateral

En este sentido, las divergencias entre ambas partes se hicieron notorias puesto que desde el área educativa se sostiene que se han instrumentado lineamientos de manera unilateral y sin la consulta necesaria, especialmente con lo relacionado a la resolución de la cartera de educación de la provincia en adelantar el inicio del calendario escolar al estipular que se configuren clases de apoyo para todos aquellos alumnos secundarios repitentes o con problemas de aprendizaje, para mejorar el rendimiento de los educandos a través de la capacitación y articulación de los programas de enseñanza.

"No hay ningún entendimiento por el ciclo lectivo hasta que se discuta el tema salarial", ponderó Bessone. En tanto que Toledo, puntualizó: "Se hace necesario en un sistema democrático que se consulten y se consensúen las decisiones más importantes que se adoptan en las distintas áreas: hay un calendario escolar que no ha sido consultado para nada".

Hasta el momento, se esperan las paritarias nacionales y provinciales para resolver este tema, pero se condicionó el inicio de las clases: "No lo garantizamos mientras nos ofrezcan limosnas a cambio", sentenció firmemente el secretario general de AMET.

Un reclamo injusto

"Que se dicten clases de apoyo me parece bárbaro. No puede haber reclamos por parte de los docentes porque disfrutan de varios días de vacaciones, y además los chicos necesitan tener algún tipo de apoyo que le permita avanzar de manera normal con sus estudios.

Además, siempre pasa lo mismo con el reclamo de los maestros, esperan hasta último momento para reclamar, y no se dan cuenta que los chicos son los principales perjudicados. Un docente no gana tan mal para amenazar con hacer paros, es injusto". (Javier)

Una medida acertada

"Las clases de apoyo sirven muchísimo. Pueden ayudar a paliar el bajo nivel, sobre todo en el primario. De alguna manera se tiene que acabar con los niveles de deserción, y mucha culpa la tienen los padres por su falta de preocupación.

Si bien es cierto que los docentes necesitan tener mejores salarios, pero no se puede poner de víctimas a los niños, hay que pensar en ellos.

Con la propuesta lo que se pretende es afianzar aún más los conocimientos. El tema salarial se tuvo que haber arreglado antes". (Blanca)

En el medio, los chicos

"Creo que el chico no va a querer ir a estas clases de apoyo, el calor ya es una excusa importante. Esta medida no es la adecuada. En todo caso está la chance de que concurra a maestros particulares, donde se pueden arreglar los horarios, y no depender de nadie.

No se pueden cortar las vacaciones de esa manera.

En cuanto a los reclamos de sueldos, creo que los docentes merecen un salario mejor y no el actual que es una miseria. Pero lamentablemente los que pagan el plato son los chicos". (Liliana)

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