Un gremio quiso elegir delegados en Troles y actuó la Policía.

La UTA buscó realizar un acto eleccionario pero como no tiene personería gremial no recibió autorización. La pelea con Sipemom y otros sindicatos por la caja de un sector con más de 5.000 trabajadores en Mendoza.
La decisión de Unión Tranviarios Automotores (UTA) de llevar adelante una elección de delegados en la Empresa Provincial de Transporte culminó con un escándalo cuando el director gerente, Héctor Salcedo, se negó a que se efectuara el acto eleccionario dentro de las instalaciones.

Pero más allá del tumulto que se generó a partir de la intervención del fiscal de delitos complejos, Eduardo Martearena, y la Policía, que obligó a los gremialistas a desalojar el lugar, esta discusión deja al desnudo el inicio de una pelea entre entidades sindicales: la UTA, gremio de corte nacional que pretende afincarse definitivamente en Mendoza y Sipemom (Sindicato de Personal de Micros y Ómnibus de Mendoza), gremio netamente provincial, que actualmente agrupa a los trabajadores de las empresas de transporte de pasajeros. El tema central es la caja.

El conflicto entre la UTA y el director político de la empresa de troles se produjo en la mañana de ayer cuando Salcedo se negó a que la entidad sindical realice la elección de delegados dentro del predio de la EPTM. El funcionario aduce que la ley lo ampara porque la UTA no posee personería gremial. Es decir que no pueden arrogarse la representatividad legal de los trabajadores.

A eso de las 9 los representantes de la entidad llegaron a la empresa y cuando ingresaron con las urnas en mano el funcionario les informó que no podían proceder. A partir de ese momento se desató una férrea discusión, insultos de por medio, que culminó con una denuncia y la intervención del fiscal Martearena y la Policía.

"Queremos hacer uso de un derecho constitucional y es la libertad sindical. Pero esta gente nos lo impidió", comentó Abel De Manuele, asesor letrado de la UTA secundado por un grupo de dirigentes de Buenos Aires.

Por su parte el director gerente de la empresa explicó: "Ya estaban notificados de que no autorizábamos esta elección. No corresponde. No tienen la personería para tener delegados gremiales con los respectivos beneficios. Esto ya se vivió con Sitea y el Ministerio de Trabajo de la Nación resolvió a nuestro favor", dijo Salcedo.

En este sentido el abogado del gremio reconoció la situación irregular pero aclaró: "Que nos dejen hacer la elección. Después si reconocen o no al delegado, es otra discusión".

Una vez que fueron desalojadas las instalaciones, los sindicalistas se apostaron al ingreso del predio y allí con la urna en la vereda continuaron con su cometido.

La pelea por la caja

La controversia desatada en la EPTM entre la UTA y el director político de la institución es solamente el principio de una disputa que va más allá de la empresa de Troles. La meta de la UTA es desembarcar con peso en la provincia y disputar codo a codo la posición que por más de 60 años ostenta Sipemom. Para alcanzar ese objetivo el Estado aparece como un ámbito más permeable que una empresa privada.

Así lo marcan los hechos. En la actualidad conviven 5 entidades gremiales en la EPTM, de las cuales 3 tienen personería gremial: ATE (Asociación Trabajadores del Estado), UPCN (Unión Personal Civil de la Nación) y Sipemom que si bien pertenece a la órbita privada, ingresó cuando el Gobierno se hizo cargo de la línea 2. Además tienen pretensiones Sitea (Sindicato Trabajadores del Estado Autoconvocados) y también la UTA.

Igualmente en esta batalla de sindicatos hay una cuestión más de fondo y está ligada íntimamente al manejo de la caja y el poder de negociación. En Mendoza hay alrededor de 5.200 trabajadores en el sector del transporte de pasajeros. De esa cantidad, Sipemom mantiene dentro de sus filas una parte importante aunque no dejaron trascender los números.

La cuestión es simple: "No es lo mismo que se recaude el dinero y se quede en la provincia, que vaya todo a parar a Buenos Aires", comentó un gremialista local.

Pero aunque UTA podría recaudar tranquilamente es sabido que depende de la decisión libre de los afiliados.

En este aspecto el sindicato mendocino tiene una ventaja sustantiva porque cuenta con el amparo de la ley 23.551 que le otorga "personería gremial". Esto significa que tiene la representación legal de los trabajadores, lo que lleva implícita autoridad para negociar los convenios colectivos de trabajo o convocar a un paro, entre otras cosas.

Algo que no puede hacer la UTA en el territorio provincial. Ése es un factor decisivo a la hora de optar, como empleado, por una entidad que defienda sus derechos.

En este sentido Abel de Manuele admitió las pretensiones que tienen desde el sindicato nacional: "Estamos trabajando hace un año para juntar la gente y vamos directamente a pedir la compulsa. Queremos todo el transporte: las líneas de larga, media y corta distancia y los troles", se explayó.

Pese al anuncio formulado por el asesor letrado de la UTA revelando sus intenciones, el secretario general de Sipemom no se mostró sorprendido: "Hace años que vienen amagando. Entonces ¿por qué no se presentan de una vez ante el Ministerio de Trabajo y piden la compulsa? El que tenga más afiliados gana y se acabó", señaló Rodolfo Calcagni.

Comentá la nota