El gremio de la fruta aceptó el laudo de Nación y vuelve al trabajo.

La condición es: 29% de aumento salarial y el 15% en productividad. Intendentes del Valle ya ofrecieron garantías para lograr el acuerdo. Se terminó el reclamo en los galpones y levantan los bloqueos.
CIPOLLETTI/ROCA (AC-AR).- El duro conflicto de la fruta parece haber llegado a su fin. Un tenso plenario de secretarios de seccionales y delegados del Sindicato de Obreros y Empleados de la Fruta de Río Negro y Neuquén (Soefrnyn) aceptó ayer el laudo propuesto por el ministerio de Trabajo de la Nación.

Sin embargo, los trabajadores del empaque votaron con la convicción de que obtendrán aumentos del 29% en el básico y el 15% por productividad, el pago de días caídos y una nueva paritaria a mediados de año. Estas condiciones ya fueron garantizadas por los intendentes de la región.

De manera automática se levantaron las medidas de fuerza y mañana se reunirán las partes en Buenos Aires para designar el árbitro que mediará en el conflicto, que en algunas ciudades se extendió durante 12 días.

Los términos en los que deberá estipularse el laudo tendría la luz verde de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) (ver aparte).

Según condicionaron los gremialistas, Tomada tendría que avalar con su firma un laudo, en no más de 15 días, que incluya: el 29 por ciento de aumento en el sueldo básico, el 15 por ciento de incremento en el plus por productividad, el pago con fondos no remunerativos de los días caídos y el desdoblamiento de las paritarias.

La garantía de los intendentes fue promovida por el de Cipolletti, Alberto Weretilneck, y aceptada, no sin algunas críticas, por los plenariastas, que en el búnker del sindicato en calle 25 de Mayo y la presidencia del jefe de esa organización Rubén López, comenzaron a sesionar ayer pasadas las 10.45.

Tras un cuarto intermedio de casi una hora finalizaron a las 14.50, aunque con la generalizada convicción de que no habrá punto final hasta que el ministro Tomada ponga su rúbrica al acuerdo.

Pocas veces hubo en la sede del gremio una asamblea con alto voltaje, porque aunque prevalecía la expectativa favorable al laudo, muchos no acataban la decisión de la mayoría sin descargar sus reparos.

El propio López dejó muy en claro, al inicio del plenario y luego en una rueda de periodistas en medio del bullicio de los asistentes, que aceptar los términos propuestos para el laudo no significaba el fin de la lucha, que había que esperar la firma de Tomada y que incluso había más exigencias que se irán resolviendo, entre las que se computan que no se adopten mecanismos de represalias de parte de la patronal, la obligación de discutir la productividad y otras.

Se mostró convencido de que se llegaba a un principio de final feliz por la garantía de los intendentes, las gestiones de los mandatarios Miguel Saiz y Jorge Sapag, del senador Miguel Pichetto, del vicegobernador Bautista Mendioroz y del ministro de Gobierno rionegrino José Luis Rodríguez. Y se mostró convencido de que el laudo respetará lo pactado.

El acuerdo quedó reflejado cerca de las 19 en la sede de la delegación de Trabajo en Roca, cuando el grupo de dirigentes -encabezado por Rubén López- ratificó con su firma la decisión de someterse al laudo.

"Se quema la provincia"

El acto estuvo presidido por funcionarios de Trabajo, el propio intendente Weretilneck y el subsecretario de Trabajo de Neuquén, Ricardo Fernández.

"La negociación no terminó. El tema es que no hay credibilidad en el Ministerio de Trabajo", sostuvo López momentos antes de rubricar el acuerdo, y rápidamente disparó: "Espero que no me caguen, porque se quema la provincia".

Luego aseguró que en caso de que no se respeten los compromisos asumidos por las partes, presentará su renuncia a la conducción del sindicato.

A laudo

El presidente de la CAFI Juan Rosauer se mostró conforme con la medida adoptada por el gremio y aseguró que la resolución surgió en el momento en el que el conflicto prácticamente era "insostenible"

El empresario reiteró el concepto en torno a las características técnicas del laudo, y adelantó que cuando las partes se someten a este tipo de mediación, es el "árbitro" quien determinará las cifras finales a cada una de las partes en conflicto.

"Ahora viene la instancia legal. Ya no juegan las propuestas sino que todo pasa por el laudo ", dijo Rosauer ayer por la tarde, luego de conocerse la decisión adoptada en Cipolletti por el Sindicato de la Fruta.

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