El gremialista al que no logra convencer el Gobierno

Los judiciales son los únicos que continúan en pie de guerra por sus salarios e hicieron escuchar su reclamo en las calles a partir de la frase "Toque bocina si cree que Jaque miente".

Sin quererlo, el gremio que comanda se ha convertido en la expresión de una parte de la sociedad mendocina. Con los carteles que casi a diario pasean por la ciudad y que piden a los automovilistas "Toque bocina si cree que Jaque miente", no sólo ratificaron su creatividad a la hora de reclamar, sino que han logrado instalar una frase que el Gobierno ha buscado eliminar con las comparaciones entre lo "dicho" y lo "hecho" en el primer año de gestión.

Carlos Ordóñez, secretario general del Sindicato de los Trabajadores Judiciales, es la cabeza del único sector estatal que aún continúa en pie de guerra por el incremento salarial.

Su lucha y sus métodos han molestado tanto que en el entorno del Gobernador lo acusan de cobista; algo que él desestima al recordar los conflictos que tuvieron con el ex gobernador Cobos. Esta semana, un nuevo encuentro paritario y la amenaza de otro paro hacen que el Ejecutivo no olvide su existencia. Aunque la presencia del "Bocina Móvil" (armado para que los peatones también puedan expresar su respuesta a la famosa pregunta) en la puerta de Casa de Gobierno se los recuerde más de lo que quisieran en los despachos oficiales.

"A partir del bocinazo, vemos que mucha gente quiere aportar su grano de arena a la modificación de la propuesta del Gobernador. El que toca bocina lo hace pensando más allá del salario de los judiciales, por lo que creo que falta mucho para que esto se termine", relata Ordóñez. Al contrario de lo que muchos puedan pensar, su modo de hablar es calmo y reflexivo. Sus respuestas, tal vez por eso, suelen apuntar siempre al fondo de las cuestiones.

Ingeniero electromecánico de profesión, el hombre es uno de los motores de transformación del sindicato que comenzó en 2001, cuando el ex gobernador Roberto Iglesias decidió bajarles el sueldo a los estatales. Ha trabajado en el Poder Judicial durante la mitad de su vida -tiene 49 años y pasó allí 25-, en donde llegó a ser Jefe de Proyectos, y en 2003 se convirtió en el titular del sindicato.

En la actualidad, además, es secretario adjunto de la Federación Judicial Argentina, desde donde también, dice, apuesta a trabajar por una justicia más democrática. "Hay que llevar justicia a la justicia", dictamina al mismo tiempo que reconoce que es una necesidad básica insatisfecha de la mayoría de la población, por lo que se requieren reformas profundas en las que prime la participación ciudadana y no el beneficio a pequeños grupos de poder.

-¿Cuáles son esas inequidades?

-Este gobernador es el mismo que, por un lado, ha tomado la decisión de hacerle a los empleados del Poder Judicial la oferta más baja de toda la administración pública y que, por el otro, le otorgó el mayor aumento a los magistrados. A unos nos ofrece 230 pesos no remunerativos y a los otros un aumento del presupuesto de 56%. Como decimos nosotros: "Dicho en blanco y hecho en negro".

-¿Esa oferta no es similar a la que hizo al resto?

-Por un lado, nosotros comparamos el total de lo que se destina a la masa salarial. Por el otro, también vemos que han habido sectores que han logrado incrementos en blanco y diferenciados. Todos tienen que ganar bien pero lo que decimos es que se han hecho marcadas diferencias por lo que es posible que quieran disciplinar a un gremio que sigue peleando en la calle.

-¿Cómo evalúa la idea del Ejecutivo de controlar a los jueces?

-Lo del Gobernador es insólito. Creo que tiene un claro objetivo electoralista y que no va a reformar absolutamente nada y él lo sabe. Además, es inconcebible que quiera quitarle 2,6% de antigüedad a los jueces cuando fue él quien promovió que la asignación de clases del presidente de la Corte aumentara un 56% en el último año. Más tarde, logró que los magistrados pudieran retirarse con 82% móvil. Es claro que quiere que se vayan algunos jueces y no lo logra.

Ordóñez aclara que su intención no es meterse en las elecciones. "Así como ahora criticamos a Jaque, en su momento lo hicimos con Cobos. No me olvido que fue él quien eliminó el enganche del salario de los empleados con el de los jueces", rememora el gremialista y lamenta no haberse equivocado cuando entonces vaticinó que aquello sólo iba a servir para aumentar la brecha entre los que más y menos ganan dentro de la Justicia.

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