Grecia, en graves problemas por falsificar sus datos económicos

Mintió sobre su déficit para ajustarse a las cifras de la UE. Le pondrían multas.
Grecia inspira desconfianza a sus socios de la Eurozona. Durante años, según denunció la Comisión Europea, los sucesivos gobiernos griegos maquillaron las cuentas públicas para ser admitidos en la moneda europea, falsificando datos para que no se descubriera el importante déficit presupuestario.

La UE teme ahora que le economía griega, poco competitiva, fuertemente endeudada y dirigida por una clase política hasta ahora renuente a aplicar las medidas económicas duras que le exige el Banco Central Europeo y el FMI, no sea capaz de salir de la crisis. Así, la crisis griega es una prueba para la fortaleza de la unión monetaria europea, nacida en 1999.

El engaño viene de lejos. Eurostat, la Oficina Europea de Estadísticas, se vio sorprendida cuando Grecia aumentó su previsión de déficit para 2009 del 3,7% al 12,5% tras la victoria electoral de los socialistas de Papandreu. Bruselas había dado por buenos los datos que en 2008 y 2009 aportó el gobierno de centro-derecha del premier Karamanlis.

Los servicios estadísticos de la UE no se creen que esa diferencia se deba ni al desplome económico ni al tradicional poco rigor de la oficina de estadísticas ateniense, sino a que el nuevo gobierno ha querido demostrar la realidad. Pero Eurostat asegura que desde 2004 vigilaba las cuentas griegas al detalle y parece que se dejó engañar. Ahora colocará a sus propios expertos en la Oficina de Estadísticas de Atenas.

La realidad es sombría: el déficit presupuestario actual de Grecia asciende al 13% -el más alto de la Eurozona- y la deuda pública al 90%, lo que suma 300.000 millones de euros. Los salarios y los precios, según Eurostat, aumentan más que en los países más ricos y competitivos de la UE.

Grecia tiene las manos atadas y para cumplir con las exigencias de la UE y del BCE sólo le queda recortar gasto público, porque al pertenecer al euro está descartada una devaluación. Eurostat estima que tanto el déficit como la deuda seguirán aumentando, así como el desempleo.

El gobierno griego presentó a mediados de enero un plan económico para revertir la situación, pero a la Comisión Europea no le pareció creíble y le pidió a Atenas más esfuerzos para que las finanzas públicas vuelvan al equilibrio para que el costo de financiar la deuda no se dispare y Grecia no ponga en peligro la moneda europea.

Grecia ya pidió ayuda a la UE, pero los tratados europeos prohíben que unos estados socorran financieramente a otros, por lo que Bruselas rechazó la petición. El gobierno griego rechazó un préstamo del FMI por las condiciones que implicaba y denunció la bajada de la calificación de su deuda por las agencias de rating como "un atentado a su soberanía".

El diario francés Le Monde publicó la semana pasada que Alemania y Francia buscaban, con el Banco Central Europeo y la Comisión Europea, una forma legal de rescatar a Grecia, pero ambos gobiernos lo negaron cuando se conoció la noticia.

Jean-Claude Trichet, presidente del BCE, exigió a Grecia "que tome medidas". Pero la UE no tiene medios coercitivos para obligar a Grecia a controlar sus cuentas y ya son varios los países de la Eurozona que tienen déficits superiores a lo establecido como máximo por los tratados europeos: Irlanda, Italia, Portugal, España, el Reino Unido, Francia, las tres repúblicas bálticas y un largo etcétera.

El Eurogrupo -que reúne a los ministros de Finanzas de la Eurozona- se reunió hace dos semanas en Bruselas para discutir el "programa de estabilidad" de Grecia. El plan detalla las medidas que promete Atenas para equilibrar las cuentas públicas. Dice que será capaz de bajar el déficit al 2% en 2013, pero los ministros de economía creen que el plan no es suficientemente duro para lograrlo y la deuda griega ya se financia al doble que la alemana -de referencia para la Eurozona- en los mercados internacionales.

El primer tirón de orejas a Atenas se lo dieron los ministros de Economía cuando aprobaron un documento en el que exigían al gobierno griego que acabe con la falta de fiabilidad de sus estadísticas económicas "de forma prioritaria". Ese informe abre la puerta a un procedimiento de infracción que podría imponer a Grecia multas millonarias por no hacer lo suficiente para controlar sus cuentas públicas.

El jefe del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, rechazó que Grecia pueda salir del euro y dijo que la idea es "absurda", pero le recordó a Atenas que debe salir sola de sus problemas: "será falso dejar creer a Grecia que los otros países de la zona euro van a ayudarla a resolver sus dificultades".

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