Graves problemas en Acero Borroni. “La empresa no quiere cerrar”

Mediante un trámite buscan declarar la planta en situación de crisis tras lo cual el gobierno subsidiaría 600 pesos del sueldo de los trabajadores para que la empresa no realice despidos. Aseguran que pierden 3 millones de pesos por mes.
Desde que volvieron a surgir las asambleas de los trabajadores la planta Aceros Borroni se conoció que le empresa estaba realizando trámites tendientes a declararse en situación preventiva de crisis. El pasado miércoles se llevó a cabo la última asamblea en la sede de la UOM donde los obreros plantearos varias disconformidades en lo que respecta a su situación laboral (ver recuadro). Sin embargo, hasta el momento no había palabra oficial de los empresarios.

Por ello, Roberto Valentinuzzi, del área de relaciones institucionales de Aceros Borroni SA fue el vocero que explicó algunas cuestiones tras la preocupación de los trabajadores y de la sociedad sobre la posibilidad de un cierre.

“Estamos luchando para subsistir, desarrollarnos, mantenernos y consolidarnos para que cuando la crisis termine comience el despegue. Toda crisis la hemos tomado con toda la dimensión y la preocupación que genera pero también como una oportunidad. Desde el punto de vista de la familia Borroni, las ideas y las discusiones que celebramos entre nosotros, en ningún momento hemos planteado el cierre de la planta. Todas las medidas que estamos tomando son para que la planta no se cierre, para que en el marco de la crisis en la cual la industria metalúrgica siderúrgica, la más afectada de la Argentina, trabajemos con nuestros trabajadores no solo para mantener la planta sino también para que cuando se den las condiciones podamos despegar rápidamente”, indicó.

Además remarcó que la situación que viven no es diferente a la de otras industrias. “Tenemos absolutamente cerrada toda posibilidad de exportación, en los países donde más rápidamente llegábamos como Brasil, Chile y Venezuela que han devaluado sus monedas de una forma mucho más rápida que la nuestra” y agregó que actualmente se está vendiendo entre el 20% y el 25% de lo que se vendía antes de que se desatara la crisis. “Esto marca en la misma subsistencia nuestra, de diciembre hasta ahora, y el hecho de querer seguir haciéndolo la predisposición absoluta de la empresa y de la familia propietaria de mantenernos trabajando”.

Por otro lado también habló del crecimiento en Mercedes: “Borroni invirtió muchísimo dinero el que tenía y el que no. Incluso el mínimo y natural análisis indica que uno invierte en una cosa para formular capital. Sería tonto si no hubiéramos contado con el apoyo del municipio, del pueblo de Mercedes, habernos trasladado acá y no crecer. Pero esto nos tocó a todos, no es algo que inventó nadie”, manifestó haciendo referencia a la crisis que aqueja al país.

Malos entendidos

En cuanto a las diferentes manifestaciones que pudieron apreciarse en los medios locales y que dejaban vislumbrar una suerte de mala relación entre la empresa y los obreros, Valentinuzzi expresó: “Yo no voy a especular sobre las cosas que aparecieron en los periódicos porque en esta instancia tengo dos formas de analizar el tema: si es realmente cierto lo que se dijo prefiero atribuirlas a que se produjeron hechos y palabras que no se corresponden con la realidad, y si esto se genera por un rumor, internas, discusiones, sindicato estamos demasiado preocupados en sacar la fábrica adelante como para meternos en esto”.

El empresario no dudo en afirmar que la situación de los trabajadores es difícil. “Seríamos imbéciles (sic) si no pensáramos que la gente la está pasando mal. Estamos implementando un procedimiento de crisis con la anuencia de los trabajadores, la hemos disminuido las jornadas de trabajo y eso repercute en el bolsillo y se han anulado las horas extras. Si pensáramos que los trabajadores no sienten en su bolsillo esta realidad seríamos unos tontos y tratamos de no serlo” dijo y aclaró que las medidas implementadas “fueron todas consensuadas con buen ánimo y acordadas para salvaguardar la fuente de trabajo”.

También puntualizó que la empresa está perdiendo casi tres millones de pesos “tampoco estamos contentos” dijo aunque reconoció que la dificultad de los trabajadores “es mucho más importante, ellos tienen que mantener a sus familias”.

En una de las últimas asambleas los trabajadores manifestaron su descontento con los empresarios por pago de una ayuda, el supuesto robo y la elección de los delegados que hubo que realizarla en el Ministerio. A todo ello ahora se le sumaron los rumores por un posible cierre.

“Nunca una sola autoridad de Borroni planteó problemas de orden interno, sino que lo solucionamos en el marco del despido, de situaciones acordadas, y en el marco de la conciliación obligatoria otorgada por el Ministerio de trabajo”, dijo Valentinuzzi. “En cuanto a los delegados nosotros nunca nos opusimos, incluso quisiera que alguien que dijera alguna vez –fuera del terreno de los trascendidos – que nosotros no recibimos a nuestra comisión interna, no hablamos, no discutimos y no peleamos con ellos. Bajo ningún punto de vista despedimos a un delegado ni intentamos despedirlo”, insistió.

Otra cuestión planteada por los presentes en las asambleas fue la no aceptación de una bolsa de alimentos por 150 pesos. Atento a esto, comentó que cuando se acercó -a fines de febrero- para prorrogar la reducción de la jornada dos miembros de la comisión interna le plantearon la necesitan de realizar un acuerdo por una canasta de una cantidad de artículos. Como en ese momento no estaba autorizado ofreció dar una respuesta a la semana siguiente. “Entonces fui personalmente a decirles que lo que me pidieron estaba acordado, no lo que la empresa ofreció”, remarcó y agregó que luego las visitas se sucedieron en primera instancia para solicitar una cantidad mayor de productos y en segunda para que sean entregadas por igual para todos los trabajadores, no en un 100% a quienes tuvieran carga de familia y en un 50% al resto a lo cual también se accedió.

El presente

En Borroni hay 187 empleados entre obreros y administrativos. “Sabemos

que no es fácil y que los sueldos no alcanzan y los delegados y miembros de las comisiones internas que están haciendo esto están pidiendo algo en un momento difícil económicamente”.

Pero para Borroni la actual ecuación es inviable y saben que para los trabajadores también. Un día menos de trabajo y el cercenamiento de las horas extras disminuyó sensiblemente sus ingresos.

Actualmente la empresa está en pleno trámite de concluir con el procedimiento preventivo de crisis que –gracias a la decisión del gobierno nacional que ha decretado una ayuda para que se mantengan las fuentes de trabajo- le permite a los empresarios asegurar seis meses de trabajo con jornada completa.

“Nosotros aseguramos que el gobierno nos lo va a dar a nosotros, y por ende a los obreros, porque hemos agotado todas las instancias y lo necesitamos”, indicó y puntualizó que la ayuda consiste en 600 pesos por trabajador. A cambio la empresa asume el compromiso de mantener la fuente de trabajo “aunque no lo tengamos” y no realizar suspensiones ni despidos por el mismo lapso de tiempo.

“Somos empresarios que estamos tratando de mantener nuestra fábrica, lo que significa mantener a los obreros, y a los terceros que trabajan con nosotros. Es un beneficio para Mercedes y un beneficio para nosotros”, aseveró.

Si bien el procedimiento preventivo de crisis puede realizarse unilateralmente, los plazos se reducen notablemente si hay acuerdo con el sindicato o la comisión interna y este, al momento, no existe.

“Los 600 pesos se depositan en una cuenta individual del trabajador, la empresa no lo puede manejar” puntualizó y dejó en claro que la liquida el sueldo normal descontando esos 600 pesos. “Lo que queremos es que se termine este procedimiento y que podamos garantizar un año de trabajo independientemente de los factores externos”, dijo.

“Para poder mantenernos en la crisis tenemos que mantener a los obreros, tener las fábricas y la maquina en funcionamiento, mantener el stock y conformar a sus proveedores”, indicó.

Las aclaraciones

En otro de los temas tratados, expresó que la intención de acceder a la nota periodística fue para trata de transmitir tranquilidad a los trabajadores y a la sociedad.

“Borroni realmente invirtió, no gastamos plata, no se la llevó, la dejó acá en Mercedes y puso más plata arriba. Lo hace con mucho gusto y lo va a seguir haciendo”, y añadió: “No producimos despido masivo y no lo vamos a producir. Y si lo hicimos fue con causa. En el caso que esta haya sido mal interpretada lo está reviendo la justicia”.

“En cuanto a la contradicción, de cómo puede pasar esto, todos estamos molesto en toda la provincia. Estamos en crisis. Ojalá pudiéramos llevarle a los obreros la condición decente de llevarle un plato a la familia y aumentarle el 25% del sueldo. Entendemos que nuestros obreros estén en una situación de intranquilidad, de tensión es natural”, reflexionó.

“Acá la gente que trabaja en Borroni no venimos a contar nada raro. Todo esto que nos pidieron ocurrió. Ahora estamos esperando una nueva asamblea para que decidan. El 15 vence la prórroga y no sabemos si se renueva, si no apelamos al procedimiento de situación de crisis. Se están creando todas las condiciones para mantener la planta abierta por un año más en medio de la crisis pero necesitamos de la colaboración, tenemos que colaborar todos. No hay salida si no la hacemos juntos”, expresó.

Por último indicó: “No nos interesa chocar con el sindicato. El Sindicato de UOM es inteligente, se está llamando concretamente a salvaguardar la fuente de trabajo. Creo que ahí estamos todos”.

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