Graves irregularidades en la comuna de Embarcación

La Auditoría General de la Provincia (AGP) encontró numerosas irregularidades en la administración de la Municipalidad de Embarcación, a cargo del intendente Alfredo Llaya, durante el primer semestre de 2008.
Así lo plasmó en un extenso informe en el que concluyó, en función de "la importancia de las observaciones", que se registra "una situación de debilidad en el sistema de control interno, lo que puede dar lugar a que se propicien o concreten distintas irregularidades, en perjuicio del ente auditado".

Los auditores tuvieron dificultades para hacer un estudio más pormenorizado por la falta de documentación de las obras ejecutadas y en ejecución. Además de las observaciones tradicionales que se le formulan a las administraciones municipales, la AGP encontró graves anomalías que podrían implicar hechos de corrupción.

Según el informe de la Auditoría, las adquisición de bienes y servicios que realizó el municipio no se efectuaron de acuerdo a la Ley de Contrataciones (6.838), ya que no se confeccionaron legajos, expedientes, no consta el procedimiento mediante el cual se seleccionó al contratista, y no se cumplió de esa manera con los principios de transparencia, publicidad y legalidad, entre otros.

La AGP se encontró con que la comuna pagaba servicios de proveedores mediante recibos comunes que eran elaborados por el propio municipio. Además, se otorgaban "pagos a cuenta" que eran descontados con la presentación de las correspondientes facturas "a partir de la información verbal proporcionada por el personal que cumple las tareas de registración contable, no existiendo información que permita realizar el seguimiento de tales pagos". Para los auditores, no pudo constatarse que la Municipalidad "efectúe controles sobre lo facturado por dichos proveedores".

Entre otras contrataciones irregulares, las pólizas de seguros para el parque automotor habían sido adjudicadas a la empresa San Cristóbal, por un monto de 43 milpesos, sin que se hubiese utilizado alguno de los procedimientos legales.

Pero además, la comuna realizó la reparación de una camioneta Toyota Hilux modelo ´85 por la que se pagaron más de 30 mil pesos. Además de que la contratación se hizo de manera directa, a los auditores les llamó la atención que esa mismo vehículo ya había sido reparado dos años antes, por un monto de 34 mil pesos.

La Auditoría se dio con que con que un camión, un tanque atmosférico y un tractor aparecían entre la documentación pero no en el inventario de bienes. Pero además, la municipalidad no pudo acreditar que una gran cantidad de rodados, entre los que se encuentran 6 tractores, un acoplado, un camión, una camioneta, un furgón, una retroexcavadora, y una motoniveladora, contaran con patente, cedula verde, titulo, ni constancia alguna de inscripción registral.

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