Graves denuncias laborales a la Coca Cola por parte de un ex empleado

Un ex empleado de Catamarca-Rioja Refrescos, fabricante de Coca-Cola, denunció ante Catamarcactual la falta de cumplimiento de la empresa en el pago de adicionales por horas extras, turnos rotativos y asignación de “dobles funciones”. Los perjudicados serían los empleados que conforman los mandos medios de la escala jerárquica que no están bajo la protección de convenios laborales. El gerente general de la empresa, Sergio Giménez, negó las acusaciones; remarcó la estabilidad laboral y la buena remuneraciones que reciben los trabajadores.
La denuncia fue efectuada por Alejandro Brepe, ex supervisor de mantenimiento en la fábrica que la firma Catamarca-Rioja Refrescos tiene en nuestra ciudad. Brepe fue despedido unos meses atrás de la fábrica (injustamente, según él, por lo que inició acciones legales en contra de la empresa), por supuesta revelación de información confidencial a la competencia.

El ex empleado reclamó (tras su desvinculación con la empresa), que se le reconocieran las horas extra que afirma haber trabajado allí. “Haciendo un cálculo conservador, yo calculo dos horas por día (aunque en realidad son más)”. En base a su antigüedad, Brepe estima que suman “unas 1900 horas extra” no remuneradas por Catamarca-Rioja Refrescos, “que abarcan también horas extra que se hacían en forma obligatoria antes de que comience la semana, es decir una hora antes –en el caso del domingo a la noche- para asegurarse que toda la producción arranque bien” Además, exige el pago del “adicional nocturno” que tiene que ver con los horarios rotativos que la empresa les obligaría a cumplir a los empleados que ocupan los mandos medios de la organización.

La situación se agravaría más aún en “el caso de las temporadas altas (antes y después de navidad, de año nuevo)” en donde se requiere personal a toda hora que garantice los altos niveles de producción necesarios. La empresa, según sus dichos, se aprovecha la falta de protección gremial de estos trabajadores para usufructuar con miles de horas de trabajo no remuneradas.

Brepe aseguró que la gerencia de la empresa le reconocía sólo 44 horas extra de las casi dos mil que reclama. “Había una deuda reconocida que no me querían pagar”, pues Sergio Giménez, el actual gerente general de la empresa, le habría dicho que eso “ya pasó, hay que mirar para adelante”. El denunciante aseguró que, pese al trato cordial de su gerente general, ni siquiera le efectuaron el pago de las 44 horas que le reconoció la empresa.

Estar o no estar dentro de convenio, ésa es la cuestión

Le consultamos a Brepe si ésta era una situación generalizada entre los empleados fuera de convenio de la Coca Cola y contestó afirmativamente. “Es una situación bastante general para los que están fuera de convenio, porque ellos [en referencia a la gerencia de la empresa] lo toman como un régimen full time, que no tenés derecho a reclamar el pago de las horas [extras]”. Los empleados que sí están bajo convenio son los operarios de la planta, ellos sí cobran adicionales, protegidos bajo el ala gremial del F.A.T.A.G.A. (Federación Argentina de Trabajadores de aguas Gaseosas y Afines).

“Los colaboradores fuera de convenio, en verdad casi nunca trabajan horas extra, por eso no se paga.” contestó el gerente general de Catamarca-Rioja Refrescos, Sergio Giménez. En una entrevista que nos brindó en su despacho, Giménez reconoció que existe un trato diferencial hacia los empleados que están dentro y fuera de convenio, pero, al mismo tiempo, negó las acusaciones de Brepe. Explicó que quienes trabajan fuera de convenio tienen “otra remuneración, distinta a la que tiene un empleado dentro de convenio”, a quienes sí se les pagan horas extra. “Los jefes y supervisores que están fuera de convenio tienen un sueldo más alto y generalmente no hacen horas extra.

Cuando un jefe cobra menos que un colaborador, se le integra el sueldo para que no ocurran esos casos (…) no es que no se les paga [las horas extra} sino que no las hacen”, remarcó Giménez.

Despidos polémicos

El denunciante reclama además el reconocimiento de una “doble función”, pues al cargo que ya desempeñaba le habrían sumado la tarea de i8mplemntar un sistema de higiene y seguridad homologado para toda la planta, cargo por el afirma no haber recibido remuneración alguna.

Con respecto a la demanda particular de Brepe, Giménez señaló que no podía hablar de casos puntuales “porque eso lo está manejando la justicia”. Consideró que Brepe “debería hacer una demanda en la justicia si considera que tiene su derecho violado”.

Del otro lado del mostrador, Brepe redobla la apuesta y da nombres: “todos los fuera de convenio recibimos el mismo trato: nos despiden con causa primero, obligándote a renunciar, tal fue mi caso, el de Marcelo Zeniquei (jefe de ventas), Pablo Ibaigorri (jefe de publicidad), Walter Soria (jefe de compras del complejo productivo), Andrea Soria (auxiliar de Recursos Humanos) … en fin, nos buscan algo para despedirte y no pagarte nada ... todos estos fueron acusados autoritariamente de algo, justificando ellos el despido, que luego por acciones judiciales llegan a un acuerdo (algunos por miedo, presión o consejo) por no poder comprobar el hecho causal de despido".

Giménez, por su parte, aseguró que todos ellos fueron despedidos por “justa causa”, y negó enfáticamente las acusaciones del ex empleado: “Eso es una mentira, no es así … si se produce un desvinculación es porque habrá habido una causal que hace que se produzca el rompimiento de la relación laboral”. Aseguró que para la empresa, despedir una persona significa una pérdida, pues en cada uno de ellos se invierte mucho tiempo y dinero en capacitación para el desempeño eficiente del cargo que ocupan.

“Existe muy baja rotación en los puestos de jefes y gerentes … la gente no se va de Coca-Cola: eso es un indicador de que las condiciones laborales, y el clima que se vive dentro del trabajo son acordes, porque la gente no se va del lugar en donde está bien”.

Giménez agregó que el nivel de sueldos de la empresa es sensiblemente superior a los que asigna el mercado laboral de Catamarca

Finalmente, Brepe reconoció que, en cuanto a la relación cotidiana con los demás empleados de la planta, existe un buen clima laboral. Resaltó también las oportunidades de capacitación que brinda Coca-Cola, pero insistió que su demanda se enfoca en el “mal funcionamiento” del sistema laboral de la organización.

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