Graves deficiencias mantiene el edificio de la Escuela 18

Graves deficiencias subsisten en el edificio de la Escuela 18, frente a la Plaza Sarmiento, en el Barrio Belgrano, que podrían generar riesgos de consideración para la integridad física de alumnos y docentes.
La iniciación del ciclo lectivo que tendrá lugar hoy vuelve a poner en vilo a la comunidad educativa, cuyos miembros acompañaron ayer a La Verdad en una recorrida por los distintos lugares del edificio, constatándose serios problemas que, en algunos casos, son rayanos con la inseguridad.

Entre los elementos negativos de la situación, señalaron que entrar a sus aulas y baño (en singular porque solo hay uno), demuestran que el lugar no es apto para ser el albergue durante algunas horas de cientos de alumnos y docentes (el establecimiento alberga 700 educandos en todos sus turnos).

En una recorrida realizada por un cronista de La Verdad, acompañado por un grupo de docentes del establecimiento encabezados por el profesor José Fernández, pudo apreciarse que la mayoría de los tomacorrientes están sin las tapas que separen los cables de las manos inquietas de algún chico. Pisos sin terminar en algunos pasillo, aulas en las que los fluorescentes penden de dos largos cables y en las que las ventanas no tiene vidrios, o están rotos, paredes sin revocar e invadidas por la humedad son algunos de los aspectos fácilmente comprobables para quien recorre las instalaciones.

En la biblioteca, a la altura de cualquier alumno de primer grado, uno de los vidrios del ventanal está astillado con el consecuente riesgo.

En el mismo lugar, desde un tomacorrientes al nivel del piso, un alargue, sin enchufe y con los cables conectados directos, sale por la ventana y alimenta un motor que está sobre un techo del lado en construcción y a la intemperie.

Otro de estos alargues que alimentan de energía a la construcción, está enroscado sobre un hierro que sobresale de una pared. El cable está pelado y el contacto de la electricidad con la pared es notorio.

Baño sin vidrios

y baños químicos

En la escuela habrá dos opciones para que los chicos hagan sus necesidades: un baño para las chicas en la parte superior y baños químicos para los varones en el patio.

Los baños nuevos, azulejados y de punta en blanco, tiene un solo defecto: sus grandes ventanas no tienen vidrios, por lo que se torna inutilizables en día de lluvia y en invierno.

Además en el patio, está la única canilla de toda la escuela, si no se cuentan las del baño femenino. Pero al construir la batea, se olvidaron de colocar el caño de desagüe, por lo que toda el agua que sale de la canilla se escurre por el piso del patio, único lugar edestinado al recreo de los alumnos.

Otro sin sentido es que se construyó otra pileta, un poco más baja, para los chicos más chicos, pero no tiene canilla.

Tabiques enclenques

Parte de la escuela sigue en construcción y para separar un ambiente de otro se colocaron tabiques de madera. Hasta allí todo bien, si no fuera porque estos están sostenidos por escombros y pequeños trozos de madera, que los vuelven endebles y peligrosos.

Además presentan clavos salientes, y ante el menor roce se tambalean peligrosamente y el espacio que dejan para que el chico pase a su aula es muy pequeño.

Invitación a los padres.

Ayer un grupo de docentes de la escuela habían pactado una nueva reunión con los Consejeros Escolares, representantes gremiales, personal de infraestructura y autoridades, pero solo los maestros del establecimiento concurrieron. Antes se le había entregado a las autoridades un listado con las condiciones mínimas de seguridad e higiene para el funcionamiento de la institución.

Por eso los docentes invitaron a los padres de los alumnos a acercarse a la escuela y a constatar el estado de la misma. Además, mediante un comunicado, hicieron saber que “deslindarán cualquier responsabilidad en caso de accidentes de los alumnos”.

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