Grandes empresas de los EE.UU. anunciaron despidos por la crisis

American Express, Motorola y Kodak recortarán puestos de trabajo en sus oficinas.
Con señales palpables de una inminente recesión en Estados Unidos, los trabajadores ya sienten en carne propia los golpes de esta crisis y se hace realidad una de sus peores pesadillas: el desempleo. Comienza una ola de despidos masivos que por ahora nadie se atreve a predecir hasta dónde llegará.

Al menos tres grandes empresas estadounidenses anunciaron ayer que están reduciendo sus planteles para achicar costos. Una de ellas es el gigante de las tarjetas de crédito American Express (Amex) que, tras sufrir una brusca caída en sus beneficios, informó que despedirá a 7.000 empleados, cerca del diez por ciento de su plantilla.

La compañía sufre una tasa de morosidad en aumento entre sus clientes, y los expertos creen que la enorme deuda de tarjetas de crédito en EE.UU. es el próximo gran riesgo para el mercado financiero global después de las hipotecas que dispararon la actual crisis.

Con los despidos y otras medidas, como el aplazamiento de inversiones originalmente previstas para el año próximo, Amex espera ahorrar unos 1.800 millones de dólares. Las medidas repercutirán negativamente en los resultados del actual trimestre con entre 240 y 290 millones de dólares, señaló la empresa en Nueva York.

"El programa de reestructuración nos permitirá capear uno de los períodos más difíciles que hayamos conocido en varias décadas", declaró en un comunicado el presidente de la compañía, Kenneth Chenault.

La posición de Amex era considerada hasta ahora bastante sólida por la solvencia de sus clientes, pero la crisis financiera afecta cada vez más sectores de la sociedad en EE.UU. Muchos consumidores acosados por deudas traspasan sus pasivos de una tarjeta de crédito a otra porque no pueden pagar los altos intereses punitorios.

Mientras sus competidoras Visa y Mastercard delegan el riesgo en los bancos que emiten las tarjetas, Amex registra las deudas de sus clientes en sus propios libros.

A su vez, el fabricante de equipos de telecomunicaciones y electrónica Motorola anunció que suprimirá en los dos próximos trimestres un 4,5% de sus efectivos.

"Aproximadamente 3.000 empleados serán afectados en el mundo, en todas las actividades y en todas las funciones, algo más de dos tercios de los despidos se producirán en la actividad de telefonía", declaró una portavoz de Motorola, Maya Komadinaely.

A su vez, Kodak informó que sus ganancias cayeron casi un 5% en los últimos tres meses, y no descarta reducciones de personal para hacer frente a la crisis.

Estas noticias se suman a anuncios similares realizados en los últimos días por otras grandes empresas en EE.UU. El martes, el fabricante de electrodomésticos Whirlpool dijo que prevé eliminar 5.000 empleos hasta fines de 2009, debido a la desaceleración de la demanda para sus productos en América del Norte y en Europa.

Las fabricantes de automóviles también están en problemas. Por eso un grupo de seis gobernadores de estados con fuerte presencia de estas empresas enviaron una carta a los titulares del departamento del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, y de la Reserva Federal, Ben Bernanke, para pedirles acciones inmediatas para hacer frente a la crisis en ese sector, informó el diario The Wall Street Journal.

"Como gobernadores, apreciamos sus esfuerzos recientes para proveer liquidez a los mercados financieros y de crédito, y los instamos a usar su amplia autoridad regulatoria para asegurar que se promoverá la liquidez en la industria automotriz estadounidense", escribieron los jefes de los gobiernos de Michigan, Delaware, Kentucky, Nueva York, Ohio y Dakota del Sur.

La carta llega mientras dos de las principales compañías, General Motors y Chrysler, están planeando una fusión que, según expertos, podría costar entre 25.000 y 35.000 puestos de empleos.

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