El gran problema: Los vinos tintos.

Escasearán al final los tintos de buen color y en general el stock total al final de la temporada 2009-2010 (junio del año que viene) rondaría el equivalente a 3 meses de despacho.
Que la cosecha regional fue pobre y que los mercados internos y externos están complicados, es una evidencia conocida. Ya se suponía que una cosa podía compensar la otra, pero esta semana, los datos del INV sobre elaboración y previsibles existencias, sembraron más preocupaciones. Y no es para menos: Escasearán al final los tintos de buen color y en general el stock total al final de la temporada 2009-2010 (junio del año que viene) rondaría el equivalente a 3 meses de despacho. Es decir, apenas lo técnicamente necesario. Esto si no se recuperara el consumo interno (que en el cuatrimestre bajó un 13 %) y fundamentalmente las exportaciones de genéricos a granel (que han caído estrepitosamente un 45 y 55 % desde noviembre pasado, según quien lo mida). "¿Qué pasa si se recuperan la demanda, los despachos y las exportaciones a granel?", se preguntaban en los pasillos del Instituto el jueves pasado.

Para San Juan hubo un dato más complejo, porque el Instituto admite que "no le alcanzará el tinto disponible", según dijo el propio Guillermo García. Y como si fuera poco condimento, los nervios se tensaron cuando, el INV ratificó que pondrá en vigencia desde esta temporada la resolución, postergada el año pasado, de las 500 unidades de color -con una tolerancia del 10 %- para poder etiquetar los básicos genéricos con la denominación "tinto". En síntesis, datos que anticipan una tendencia alcista para los precios de los buenos tintos (los que tengan capacidad de mejorar el color de los escurridos o tintos suaves). Esto por cierto alertó a los fraccionadores y alegró a los viñateros maquileros y bodegueros trasladistas. Si hoy en día un tinto de 500 anda por encima de 1.20 y 1.30 pesos por litro, con todos estos datos es probable que apunte hacia la frontera de los 2 pesos por litro en unos pocos meses.

Esto es, precisamente, lo que objetaron los representantes de los principales fraccionadores del mercado de los básicos y tintos genéricos el día del encuentro de la Comisión Técnico Asesora en la sede del INV, el día antes de que García resolviera aplicar los 500 de mínimo en el color, pese a todo.

"San Juan no va a tener suficiente vino tinto para afrontar el año comercial y atender los despachos al mercado interno y al externo". Es que los cálculos del INV estiman que para junio del año que viene en San Juan ya no habrá vino de color para abastecer su mercado, que probablemente le sobren discretamente los blancos a granel". Y advirtió que si se llegara a restablecer el consumo y las exportaciones, "nos iría bastante mal para abastecerlas".

Lo cierto es que de los 208 millones de litros elaborados por San Juan en su cosecha 2009, el 44% es tinto (93 millones de litros), el resto es vino blanco (115 millones de litros, un 55 % de lo elaborado), con una caída global en la elaboración de más del 25% respecto a la vendimia pasada.

Otra cuestión será la disponibilidad de vinos. En el total país, hacia el 1 de junio de 2010 sólo quedarían en vasija el equivalente a menos de 1 mes de despacho para los vinos tintos -incluidos los vinos de guarda-. En el caso de los blancos, los cálculos prevén 8 meses de stock para esos días; y promedio -color y blancos- para todo el país, una existencia equivalente al despacho de sólo 2,93 meses.

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