Un gran negocio inmobiliario detrás del Programa de Restauración del Bosque

Infoglaciar - La forestación está siendo talada indiscriminadamente con la excusa de reimplantar bosque nativo. El verdadero objetivo es el traspaso para urbanización al municipio de esas tierras al desaparecer el motivo de la tenencia de esas tierras en las manos de la Provincia.

De los distintos informes que obran en la jurisdicción del Ministerio de Agricultura, Industria y Ganadería podemos resumir lo siguiente:

El Abeto Oregón, especie implantada en la zona del paralelo 42 se adaptó extraordinariamente y, en calidad de madera, ha desplazado inclusive a las nativas Lenga, Cohiue y Ciprés.

Su permanencia está garantizada por no su menos extraordinaria regeneración espontánea del semilleo natural, se podría sostener incluso que es invasora con respeto a la flora nativa.

Es una especie nativa del Estado de Oregón, USA; pero se encuentra en todo el mundo; en Gran Bretaña, los hay de 50 metros de altura.

Su crecimiento maderable es de 15 a 25 metros cúbicos anuales por hectárea y su ciclo productivo desde los 20 hasta 70 años.

Las especies nativas de este lugar -Lenga, Cohiue y Ciprés- no producen hasta los 50 años y su ciclo supera los 130 años; son de difícil regeneración espontánea porque suelos y clima ya fueron modificados con la introducción de distintas variedades exóticas a partir de la década del ´60 -los pinos acidifican los suelos-, en que la Dirección de Bosques implementó la política de reemplazar el bosque nativo por especies de rápido crecimiento. Y su crecimiento maderable, en condiciones óptimas, no supera los 6 metros cúbicos anuales por hectárea.

Al Oregón no lo come el ganado y como se sabe, aún no lo atacan las plagas forestales.

En cuanto a la calidad de su madera, en plaza tiene 3 o 4 veces el valor de los pinos blancos de Misiones o de Chile. Su industrialización da un excelente rendimiento por la simetría casi cilíndrica de su fuste y porque su cáscara es de apenas 2 milímetros.

En otro aspecto no menos relevante, tenemos que las especies implantadas, entre estas el Oregón por excelencia, son plantaciones substitutivas del bosque nativo preexistente. Si, si bien las normas indicaban hacer una extracción selectiva de bosque nativo -siempre fue así-, especialmente de ejemplares muertos y enfermos, la irregular gestión del órgano Forestal de la Provincia hicieron que se talara al ras aquél bosque nativo y se implantara en su lugar las especies mencionadas, sin ningún estudio previo, solo con la expectativa de rápido retorno económico y un enriquecimiento transitorio con la disponibilidad a tala rasa de las especies nativas.

Y, no se reforestó con el beneficio extraordinario que dio aquella disponibilidad, sino que se hizo con subsidios de Nación, canalizados entonces por el IFONA (Instituto Forestal Nacional). Me refiero a la época del ´60 en adelante.

La Provincia podría reclamar derechos frente a esta realidad. Pero no lo hace, al menos podría cuidarlos, preservarlos como recurso renovable.

Paradójicamente, desde el año 2005, la DGByP la ha emprendido a tala rasa sobre este Oregón ya instalado como especie típica de la zona. Ahora, el pretexto es la "restauración del bosque nativo", a la inversa de la política anterior que fue "reemplazar el bosque nativo por especies de rápido crecimiento". Ambos pretextos círculos viciosos con el solo propósito de hacer caja.

En definitiva, la realidad fue y es hacer caja circunstancial, sin el menor reparo y daños al patrimonio público, situación de vicios y fraudes contra el Estado, equiparable con la certificación de inexistencia de bosques nativos en campos 100% cubiertos por bosques nativos; un negocio fácil con la disponibilidad de los bienes del Estado desde la complicidad de su órgano Forestal oficial.

Este programa se desarrolla en el marco del Decreto 2358/05.

La tala irá a la "licitación", que en realidad es una venta directa mediante un concurso doméstico de precios entre postulantes "especialmente" invitados

El concurso lo organiza y abre la DGByP .Quienes hacen el trabajo son operadores forestales, mediante contrato suscripto por el Ministro de Agricultura, Industria y Ganadería.

Las especies que están poniendo en reemplazo no son nativas de este lugar: allí nunca hubo Roble Pellín ni Raulí, autóctonas de la selva Valdiviana.

En ese lugar había 80% de Ciprés y el resto Cohiues y Radales.

Con el resumen de este informe queda demostrado que es un pecado cortar este exuberante Oregón en plena producción y desarrollo. Además, para salvar el Roble Pellín y Rauli que planten -en el supuesto caso que se desarrollen- las Brigadas de Incendios tendrán que machetear la regeneración espontánea de Oregón por lo menos durante 15 años -ello es debido a su rápido desarrollo y que las semillas en el substrato tienen larga vida latente-. Además que el raulí y el Roble Pellín tardará mas de cien años en desarrollarse en esa zona en la que no es "nativo"

Ahora bien, la Constitución de la Provincia establece en su artículo 241º que todas las tierras fiscales situadas dentro de sus respectivos límites, salvo las destinadas a Provincia por la Provincia a un uso determinado y las que el estado nacional o Provincial adquieran a título privado…

Que pasa entonces con estas tierras, aproximadamente doscientas hectáreas en la zona de Cerro Radal cuando finalice el uso determinado de bosque implantado. La respuesta es simple pasa de la Jurisdicción Provincial al Municipal. Desde luego que el Municipio de Lago Puelo pondrá en marcha un mega negocio inmobiliario con esas tierras, el que se espera respete el impacto ambiental como así también el verdadero valor de las mismas en beneficio de los contribuyentes de esa ciudad y no en beneficio de unos pocos amigos del poder.

En resumen un mal negocio para el sector forestal industrial que está perdiendo sustentabilidad de recurso y quizás un mal negocio para Lago Puelo cuando vea que esas tierras se les escurran de las manos.

Por Carlos Lorenzo Diputado Provincial de Chubut UCR

Comentá la nota