Gran elección socialista en Rosario que no bastó para torcer el final.

El Frente Progresista volvió a demostrar que Rosario sigue siendo un territorio inexpugnable y victorioso. Los resultados finales terminaron arrojando una ventaja de Rubén Giustiniani cercana a los 13 puntos en todo el departamento, de lo cual se puede inferir que en la ciudad la diferencia puede haber orillado los 20 puntos.
   La inquietud que los números locales generaron hasta última hora en el búnker de Carlos Reutemann tuvo su pico a la 0,30 cuando hizo dudar incluso del triunfo provincial.

   Rosario representa casi el 40 por ciento del padrón y solo la formidable performance de Santa Fe Federal en la capital de la provincia (terminó ganando el Lole por 20 puntos en el departamento La Capital: 53% a 33%) cauterizó en parte el efecto local.

   El apoyo a Giustiniani fue rotundamente mayor en el padrón femenino del centro. Entre los hombres, no tanto. Había mesas de las seccionales primera, segunda y tercera (dentro del bulevar Oroño y avenida Pellegrini) que sumaban 300 votos de las mujeres para Giustiniani y 60 para Reutemann, por ejemplo.

   Algo de eso dejó entrever y anticipó el Lole el martes a la noche pasado en el programa de Marcelo Tinelli cuando dijo: "No me ha ido bien con el padrón femenino últimamente". Tema para el análisis: ¿Cuál es la razón?

   Los números finales arrojaron, en el departamento, 278.500 para Giustiniani (45,32 %); 196.500 para Reutemann (31,96 %); 61.500 para Claudio Leoni (Frente para la Victoria: 9,97 %); 27.100 para Jorge Contestí (Socialismo Auténtico-Proyecto Sur: 4,41 %) y 20.000 votos en blanco.

   Para diputados difirieron un poco pero la distancia resultó casi la misma: 265.200 para el Frente Progresista (43,55 %); 183.804 para Santa Fe Federal (30,19 %); 70.061 para Agustín Rossi (11,51%) y 37.189 para Carlos Del Frade (6,11 %).

   El socialismo viene cantando victoria en Rosario prácticamente desde hace 20 años. Es verdad que en esta oportunidad quizá no llegó en la ciudad al histórico 56 o 60 por ciento con que se paseó en elecciones pasadas para intendente o concejal. Pero también los es que en esta oportunidad las boletas no llevaban el nombre de Hermes Binner o Miguel Lifschitz, los dos mayores electores junto al, ahora, meritorio Rubén Giustiniani, nacido en esta ciudad, ex decano de la facultad de Ciencias Exactas e Ingeniería y viejo militante de las filas universitarias del MNR (Movimiento Nacional Reformista).

   El socialismo sólo tuvo un traspié en 2001 cuando en una elección totalmente atípica, dominada por el voto en blanco que preanunciaba el "que se vayan todos" y el fin de la Alianza, perdió una elección para concejales frente al peronista Norberto Nicotra. Dos años después, en 2003, Lifschitz también debió soportar duras dificultades y terminó ganando la intendencia por sólo 5.000 votos. Fueron los únicos tiempos tormentosos para el partido de la rosa; después, como ayer, en este distrito, recuperó el romance con esta ciudad y particularmente con el centro. Rosario es socialista y hoy por hoy nadie le representa una amenaza aquí.

   Los números no le alcanzaron para revertir el resto del territorio provincial; pero estuvieron muy cerca.

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