El gran dilema de los ex Newman: apoyar a Macri o a Prat Gay el 28.

Ambos estudiaron en el tradicional colegio de San Isidro, pero con seis años de diferencia.
Demasiadas emociones juntas para los ex alumnos del Cardenal Newman, el tradicional colegio de San Isidro. Ayer, el triunfo de Los Pumas contra los barbarians franceses. Y el domingo que viene, decidir -en el caso de los que viven en la Capital Federal- a cuál de los dos hijos pródigos de la institución apoyar: a Mauricio Macri -a través del voto a Gabriela Michetti- o a Alfonso Prat Gay, del Acuerdo Cívico. Ambos cursaron allí sus estudios, con seis años de diferencia.

"Hay cierto orgullo y expectativa entre quienes fuimos al Newman", cuenta a Clarín un egresado de la promoción '85, "los famosos que salieron de aquí siempre fueron empresarios o jugadores de rugby, nunca dirigentes políticos".

Con figuras de la política de otros colegios de elite en baja (por caso, los ex Nacional de Buenos Aires Anibal Ibarra, Felipe Solá, Martín Lousteau y Carlos Corach), el choque Macri -Prat Gay se palpita en los tres grupos que hay en Facebook y que congregan a más de 500 ex alumnos que pasaron por la congregación de los "Christian Brothers".

Con 50 años cumplidos en febrero (cuando cantó el tema de Queen), Macri egresó en el '77 y conservó una estrecha relación con su colegio. Varios de sus principales funcionarios de la Ciudad vienen del Newman (José Torello, Francisco Irarrazabal y Pablo Clusellas), además de su amigo, el constructor Nicolás Caputo. Suele no perderse las cenas anuales. En la de 2007, cuando ganó la jefatura de Gobierno, 800 asistentes de saco y corbata lo aplaudieron de pie.

Prat Gay terminó el colegio en 1983, y perdió contacto durante varios años porque se fue a estudiar afuera y luego a vivir a Londres, donde trabajó como estratega jefe de moneda del JP Morgan. Pero días atrás dio un golpe de efecto ante sus ex compañeros: fue entrevistado en el último número -del 5 de junio-, de la Revista del Club Newman, donde comparte la tapa con el Puma Felipe Contepomi, otro ex alumno.

-¿Por qué creés que tan poca gente de nuestro ámbito sociocultural se mete en política?, le preguntaron en la revista, páginas antes del "crucigrama countrista".

-Mi generación creció con el mandato del "No te metás". ¿Para qué ocuparse de lo público, si en el sector privado ganas más y te haces menos mala sangre? El problema es que si no nos metemos, se meten otros y así estamos-, respondió el economista.

Macri y Prat Gay no son amigos, pero tienen muchos lazos en común. Días atrás, el jefe de Gobierno elogió a su contrincante por sus dotes técnicas en un almuerzo: dijo que le gustaría tenerlo de ministro de Economía en 2011. Alguna vez, Prat Gay jugó al fútbol en la espectacular cancha que Macri tiene en su casa de fin de semana, aunque no en el equipo del ingeniero. Prat Gay sí es íntimo de Horacio Rodríguez Larreta. En su momento, viajó especialmente desde Londres para la boda del jefe de Gabinete de la Ciudad.

Cuando fue entrevistado por seis periodistas de Clarín, Prat Gay no devolvió los piropos. Calificó a la gestión de Macri como "muy mala, aún en aquellas áreas en las que Macri se esforzó especialmente porque se notara su trabajo".

Fue John Lennon quien dijo, en un concierto de los Beatles en el Royal Variety de Londres: "Los de los asientos baratos aplaudan... el resto de ustedes hagan sonar sus joyas". ¿Por quién repiquetearán las llaves de Audis, BMW y camionetas 4X4 el domingo que viene a la noche?

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