El gran desafío para Boudou: poner un freno a la fuga de capitales

Por: Pablo Wende

Suavizar o incluso detener la fuga de capitales será indudablemente uno de los principales desafíos que tiene por delante el flamante ministro de Economía, Amado Boudou. Según un informe de la gerencia de estudios económicos del Banco Ciudad, la salida de divisas en el primer semestre del año llegó a u$s 10.000 millones. «En junio se registró un fuerte aumento de la demanda -explica-, que llegó a u$s 2.500 millones».

El trabajo señala que «anualizado, el dato representa más de 7 puntos del producto que restaron del consumo y la inversión. Lo que ocurra de aquí en adelante será función del clima político reinante».

La salida de divisas genera, por otra parte, una fuerte contracción monetaria: cada vez que el Central vende dólares, la contrapartida es una reducción de la cantidad de pesos que circula en el mercado. Este efecto se compensa sólo parcialmente con la menor renovación de Lebac y Nobac por parte del Central en las licitaciones semanales.

Pero el éxito de la gestión de Boudou se medirá, indudablemente, por lo que suceda en el mercado cambiario. Sus antecedentes, es indudable, no lo ayudan: su decisión de nacionalizar las AFJP generó una ola fenomenal de desconfianza en octubre de 2008, que aceleró a niveles récord la salida de divisas.

Factores

Las perspectivas para los próximos meses no son precisamente buenas, por una serie de factores:

# A partir de julio, cae la oferta de divisas de los exportadores por motivos estacionales. El tercer trimestre del año es el más flojo, ya que la mayor parte de la cosecha gruesa se liquidó en los meses anteriores.

# En agosto, el Gobierno precisa u$s 2.500 millones para enfrentar el pago de Boden 2012. Esto implica que el Gobierno también se suma a la demanda de divisas ya que precisa billetes para pagarles a los tenedores.

# Pero si a esta necesidad de divisas se le suma la demanda de público y empresas, es indudable que la presión sobre el Banco Central será significativa en las próximas semanas.

# Las reservas cayeron esta semana por debajo de los u$s 46.000 millones y es probable que sigan en descenso si no se revierte el clima de desconfianza, que volvió a acentuarse tras el cambio de gabinete que dispuso la presidente Cristina de Kirchner.

# ¿Decidirá el Gobierno un mayor salto del dólar si no se revierte este fenómeno? Tanto desde Casa Rosada como desde el Central aseguran que el dólar está en un nivel adecuado. No se sabe aún qué opina Amado Boudou.

Otra posibilidad es que el Gobierno lance una ofensiva mucho más fuerte para controlar el mercado cambiario. Hasta ahora, hubo restricciones conjuntas encabezadas por la Comisión Nacional de Valores, la AFIP y el Central para minimizar la fuga a través del «contado con liquidación». Pero estas trabas para evitar que el mercado de capitales sea el vehículo para la salida de divisas no funcionó. Al menos así lo demuestra el nivel de fuga de junio. Y alternativas como el desdoblamiento cambiario (al estilo Venezuela) fueron desmentidas una y otra vez por el Gobierno.

Las primeras decisiones que adopte Boudou serán claves para determinar si el mercado cambiario puede volver a cierta normalidad. Si no logra reducir el ritmo de fuga de u$s 10.000 por semestre, como viene sucediendo desde el año pasado, sería un duro golpe no sólo para él, sino también para la economía. No es casualidad que la mayoría de los economistas coincidan: frenar esa fuga de capitales es lo que marcará las verdaderas chances de recuperación de la actividad en el segundo semestre.

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