Una gran derrota para el año de Obama

Una gran derrota para el año de Obama
El día en que el primer presidente negro en la Casa Blanca celebró el aniversario de su asunción, los resultados electorales en el progresista estado de Massachusetts les quitaron a los demócratas la mayoría que necesitan para aprobar el plan de salud y otras leyes.
La pérdida en Massachusetts del escaño del fallecido senador Ted Kennedy obligará al presidente Barack Obama y a los demócratas a corregir su rumbo si quieren evitar un desastre electoral en noviembre próximo, afirmaron los analistas. La demócrata Martha Coakley, fiscal general del estado, no pudo con la campaña de su rival republicano, el senador estatal y ex modelo

Scott Brown, que ocupará el escaño hasta 2012.

Eso en un estado de tendencia progresista siempre fiel a Kennedy, quien representó a Massachusetts en el Senado durante 47 años y enarboló la causa de la reforma del sistema de salud durante su carrera política.

Además, Massachusetts no había votado por un republicano en 30 años. Se trata del tercer candidato demócrata por el que Obama se había involucrado personalmente en una contienda y que ha perdido en las urnas: sucedió en noviembre pasado también en Nueva Jersey y en Virginia.

Lo grave para los demócratas es que, ahora, Brown, de 50 años, será el "voto número 41" en el Senado, con el que los republicanos, recurriendo a tácticas parlamentarias, podrán torpedear el debate y votación definitiva de la reforma de salud y cualquier otro proyecto de ley.

En el Senado, 60 es el número mágico, de un total de 100, para que el partido que tiene la mayoría calificada o "supermayoría" pueda frenar las tácticas dilatorias de la oposición. La victoria de Brown sólo alimentará el ambiente tóxico en el Senado, porque ha prometido sepultar la reforma de salud, pendiente de ratificación final en el Congreso.

Para los republicanos, la derrota de Coakley no es una aberración, sino un referendo sobre la reforma de salud y la agenda de Obama, y para los demócratas refleja el descontento de la base de ese partido con Washington. "Los votantes de Massachusetts enviaron un mensaje a Washington de su descontento con el rumbo del país, en particular la reforma de salud. No quieren la intromisión del gobierno federal", opinó Brian Darling, analista político de la conservadora Fundación Heritage.

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de la Unión Conservadora Estadounidense, Dennis Whitfield, consideró que los electores rechazaron las políticas demócratas que han producido un aumento del gasto fiscal, del déficit y de la deuda nacional.

La lectura del lado del partido gobernante es diametralmente opuesta. Para Howard Dean, ex presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC), la lección de estas elecciones es que esa formación política necesita "ser más firme" y darle al pueblo el cambio y la reforma que prometieron. Para Allan Lichtman, analista político de American University, hay un "rayo de luz en este nubarrón", porque es mejor perder una batalla y no la guerra.

"Es mejor perder ahora, porque les da tiempo para controlar los daños y enmendar la marcha antes de los comicios. No creo que sea un referendo sobre Obama, lo que pasa es que, paradójicamente, los votantes castigaron al partido en el poder para exigir un cambio, así es la política en EE.UU.". (EFE)

365 días en campaña y muy poco para jactarse ante los suyos

El presidente de Estados Unidos cumplió un año en el cargo, pero tiene pocos motivos para celebraciones. Justo en su primer aniversario los votantes de Massachussets dan la espalda a la Casa Blanca.

Y quien dudase sobre si el segundo año en el Despacho Oval iba a ser duro para Obama, ahora debería tenerlo claro: va a ser más complicado. En la foto, firma penas más severas para los evasores vip, un pedido de sus bases.

La creciente insatisfacción con la situación económica y la elevada tasa de desempleo, el enojo por el dinero para rescatar los bancos y sus codiciosos caciques siguen molestando a los demócratas que lo votaron.

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