Gran Córdoba / Medio ambiente Alarmante contaminación fecal en el Suquía

Se encontraron altos niveles de bacterias fecales en 5 puntos del área metropolitana. Advierten sobre los riesgos para la salud.

Una serie de análisis realizados por científicos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) detectó altísimos valores de bacterias coliformes fecales en las aguas del río Suquía, en seis lugares diferentes. Cinco de esos puntos de muestra se encuentran en el área del Gran Córdoba.

Los estudios se realizaron dentro del Proyecto Picto, que busca establecer el impacto de la ciudad de Córdoba sobre el río. Además, se intenta establecer cuál es la capacidad de autodepuración que posee el curso de agua.

En ese marco, el pasado 30 de agosto se obtuvieron los datos bacteriológicos del primer muestreo, con un resultado alarmante: se detectó la presencia de Escherichia coli y de bacterias coliformes fecales en cinco lugares del área metropolitana y en la localidad de Río Primero.

Los puntos de muestra fueron El Diquecito, el puente del Chateau, la Cañada, la avenida de Circunvalación, villa Corazón de María –ubicada a cinco kilómetros aguas abajo de de la planta de tratamiento cloacal de Bajo Grande– y la localidad de Río Primero.

Los valores aceptables en agua de recreación, según lo establece la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia, son 1.000 bacterias coliformes fecales y 800 de Escherichia coli en 100 mililitros de agua.

Pero la cantidad de coliformes fecales en el agua sobrepasó ampliamente los límites tolerables en todos los puntos analizados, llegando a picos en la unión del río con la Cañada (53.840/100 ml) y en Corazón de María, donde se halló 136.960/100 ml, un 13.600 por ciento por encima de lo permitido.

Además, se detectó la presencia de Escherichia coli en esos dos lugares (320/100 ml y 620/100 ml, respectivamente) y en el cruce paso del río con avenida de Circunvalación (500/100 ml).

Pero lo más destacable de los análisis es que por primera vez se tomaron muestras del sedimento y del suelo de ribera del curso de agua, donde también se encontraron altas concentraciones de bacterias fecales. "Eso significa que hay contaminación desde hace largo tiempo", indicó la microbióloga agrícola Adriana Abril, quién estuvo a cargo de los análisis.

El número de bacterias alcanza niveles altísimos en todos los puntos de muestra. Los sedimentos del lecho del río a la altura de La Cañada llegan a contener 59 mil coliformes fecales por gramo, mientras que en Corazón de María la cifra supera las 90 mil. En tanto, la presencia de Escherichia llega a 1.649 y a 1.935 colonias por gramo, respectivamente.

Los resultados de los análisis en el suelo de ribera contienen cifras aún más graves. En La Cañada, cada gramo de tierra en contacto con el agua contiene 732 mil bacterias coliformes fecales y 4.300 Escherichias coli.

"La presencia de Escherichia en los suelos y sedimentos se produce a raíz de las condiciones anaeróbicas y el acceso a comida, es decir, materia fecal", explicó Abril.

Por qué. La presencia de estas bacterias en un curso de agua es normal. El biólogo Federico Kopta aclaró que es común que exista un bajo nivel de coliformes fecales en los cursos de agua, debido a la deposiciones de animales que viven en su entorno.

Pero su presencia en niveles elevados es claramente indicadora de contaminación con aguas servidas, que llegan al río de diversas formas: conexiones clandestinas a desagües pluviales o descargas de plantas de tratamiento de efluentes cloacales de líquidos insuficientemente tratados.

Desde hace más de una década se viene informando sobre el deficiente tratamiento que se realiza a los líquidos cloacales en la planta de Bajo Grande.

"Lo que es alarmante, es que ya hay altos valores de coliformes fecales antes del ingreso a la ciudad. Y se dispara en la unión con el arroyo La Cañada", sostuvo Abril.

Desde Recursos Hídricos informaron que el Suquía recibe efluentes de plantas de tratamiento cloacal de barrios privados ubicados en el noroeste. Además, en el arroyo La Cañada se vuelcan los líquidos que procesan las plantas de Inaudi y de otros barrios ciudades.

Pero aclararon que esos líquidos deben recibir los tratamientos necesarios para que no contengan niveles bacteriales superiores a los que permiten las normas.

Aguas peligrosas. El río sigue siendo un lugar recreativo para muchos cordobeses, que utilizan sus aguas para bañarse en las épocas estivales. Sin embargo, la presencia esos altos contenidos de bacterias fecales presenta un grave riesgo para la salud de las personas. Así lo explicó el director del Hospital Pediátrico, Daniel Pizzi.

"En primer lugar hay que aclarar que la Escherichia coli es un excelente marcador. El hecho de que exista esa bacteria significa que hay material fecal, huevos de helminto (parásitos), protozoarios, virus y hongos", afirmó Pizzi. "Si vos tenés un río tan chico, que pasa por una ciudad tan grande con esos niveles de contaminación, es como un campo minado", graficó.

"De ninguna manera se debe tomar contacto con el río. Primero, no habría que bañarse. Y es muy peligroso también tomar contacto con el suelo de ribera. Lo ideal es no acercarse al río", concluyó Pizzi.

Sin embargo, el subsecretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Jorge Mashi, sostuvo que "para el uso recreativo, el nivel de contaminación que puede llegar a tener el río no presenta mayores inconvenientes". Aunque aclaró que el uso puede variar según la zona del Suquía.

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