"El gran conspirador en la Argentina es Kirchner"

"El gran conspirador en la Argentina es Kirchner"
En Mar del Plata, el diputado Daniel Katz, principal operador político del cobismo, habló con Hoy y disparó munición gruesa contra el ex presidente. Afirmó que "a Kirchner le está haciendo mucho mal el tema de tener que estar como un diputado más y tener que asumir que perdió"
Llegó a tener tanta confianza con Néstor Kirchner que lo llamaba "Rusito". Hoy, el diputado nacional Daniel Katz y el ex presidente de la Nación están en las antípodas. El ex intendente de Mar del Plata trabaja fuertemente en el armado de Julio Cobos de cara a 2011 y no ahorra críticas para Kirchner. "Es el gran conspirador de la Argentina y el generador de violencia social", dispara, sentado en un café tradicional de la calle Güemes.

Saluda a los mozos, a los ocasionales comensales que llegan al lugar, pero no se distrae. La charla con Hoy sobre la polémica en torno a la remoción de Martín Redrado del Banco Central lo lleva a decir que el Gobierno nacional "tozudamente" insiste en hacer "las cosas mal". No obstante, aclara que al Ejecutivo no le quedará otra que aceptar el debate que plantea la oposición.

-Comenzó el año político convulsionado. ¿Cómo lo analiza?

-Se inició el año político convulsionado, desprolijo y de la manera menos deseada: pudiendo hacer las cosas bien, se insiste tozudamente en hacerlas mal. Generar problemas donde no debería haberlos y, a partir de eso, poner en riesgo cuestiones que no tienen que ver solamente con la política, sino también con la vida cotidiana de los argentinos. La movida Redrado -reservas del Banco Central- lo que hace hacia afuera es generar aún más desconfianza en la Argentina como país previsible, aventar la voluntad de invertir en el país de mucha gente; aleja por lo tanto la posibilidad de generar más puestos de trabajo decentes y pone un velo de incertidumbre en la economía que es gratuito. Uno a veces entiende y trabaja por crisis que vienen de afuera, por problemas estructurales difíciles de resolver, pero éstos son problemas generados por caprichos de la política.

-Más allá de la situación institucional, ¿usted considera que la decisión de tomar reservas del Banco Central no es la correcta?

-No es la única manera. Las deudas hay que honrarlas: creemos que el país debe pagar sus deudas, uno no puede vivir aislado del mundo y los mercados de capital. Eso está fuera de discusión, ninguno de nosotros plantea no pagar. Lo que sí queremos debatir es cuáles son las formas de pagar. Tomar la cantidad de miles de millones de dólares de las reservas no es gratuito. El hecho de disminuir drásticamente las reservas en el país tiene una connotación directa con la posibilidad de un aumento inflacionario en la Argentina, mayor del que ya tenemos. Esto significaría la caída del salario real de la gente, el poder adquisitivo de jubilados y pensionados, y la debilidad que le genera a la economía del país en general. Entendemos que hay otras alternativas, vamos a tener algún proyecto alternativo para plantear y discutir cuando se dé el momento. Manotear las reservas del Central no es la única opción.

-La oposición habla de un avasallamiento de las instituciones y el oficialismo denuncia una conspiración.

-A Kirchner le está haciendo mucho mal el tema de tener que estar como un diputado más y tener que asumir que perdió; que el 65% de los argentinos no adscribe más a su proyecto político. Lo ha alterado desde todo punto de vista. Hablar de una conspiración entre Redrado, la Corte de Justicia, el Grupo Clarín, Cobos y la oposición es un disparate casi obsceno.

El conflicto es un presidente del Banco Central que nombró Kirchner y ratificó Cristina. Hasta hace pocos días era funcional y operativo, hacía todo lo que el Gobierno necesitaba del Banco Central. Un Gobierno que un día firma un decreto de Necesidad y Urgencia y manotea las reservas del Banco Central, sin seguir el trámite institucional que correspondía. El presidente del Banco se enoja y dice que no comparte; la Presidenta firma otro decreto echándolo, él se resiste y concurre a la Justicia… qué tiene que ver Cobos, el Grupo Clarín en todo esto. El conflicto lo generaron ellos, con un tipo que nombraron ellos, que siempre respondió a ellos hasta este hecho. Nosotros no defendemos a Redrado, defendemos la institucionalidad y las reservas del Banco Central. Lo cual no quiere decir que vamos a votar en contra sí o sí, pero pretendemos debatir, ver si no hay otra manera y si nos convencen que es la mejor, vamos a acompañar.

-¿Descarta la conspiración entonces?

-El verdadero, único y gran conspirador en la Argentina es Kirchner. Es el generador de violencia social. Otra vez la sociedad argentina está crispada a principios de enero por los actos del propio Kirchner.

"Estoy con Cobos, dentro de la UCR"

-¿Está decidido a apostar por Cobos?

-Estoy en el armado de Cobos, dentro de la Unión Cívica Radical, que es un espacio orgánico. Queremos fortalecer el Acuerdo Cívico y Social, por lo que el candidato definitivo saldrá de alguna interna en la que se resuelva si es Cobos o hay otro. Hoy por hoy, es el candidato mejor posicionado, aunque no es el único. Nosotros aspiramos a que desde el radicalismo pueda aparecer el sucesor de Cristina en 2011.

-Carrió ya planteó su oposición a Cobos y el socialismo coquetea con Pino Solanas.

-Carrió tiene un enfrentamiento con Cobos y es un tema de ella. El socialismo está dudando si su espacio es el Acuerdo Cívico y Social o una alianza con Pino Solanas. Creo que es válido y son tiempos en que todas esas cosas se pueden dar, pero soy muy optimista del fortalecimiento del Acuerdo Cívico y Social.

- ¿Cómo ve la pronunciación de Duhalde? ¿Usted hace algunos años lo elogió?

-Sigo elogiando lo que hizo en la transición. En algún momento Argentina va a reconocer lo que significó la transición de Duhalde. La política le debe reconocer lo que hizo. El asumió en medio de un cacerolazo, en medio de una sociedad que gritaba que se vayan todos. Y Duhalde, para salir de esas crisis, convocó a la institucionalidad: partidos políticos, al Parlamento, instituciones, armó una mesa de diálogo y eso fue muy valioso. Hizo mal, improvisado, apurado la salida de la convertibilidad, pero la hizo. Y nos sacó el corset del uno a uno que estaba matando a la economía argentina.

-Entonces, lo ve bien como candidato.

-Creo que Duhalde, al igual que Kirchner, representan una página del pasado de la política argentina. La sociedad argentina, esa página, la ha dado vuelta definitivamente. Es legítimo que aquellos que tengan aspiraciones lo reconozcan lealmente, pero no creo que pueda

prosperar para ser presidente de los argentinos.

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