Gracias a la sequía se retrasa brote de dengue

Los expertos estiman que debido a las condiciones climáticas, los primeros casos de la enfermedad pueden aparecer recién a fines de noviembre o diciembre. Piden continuar con la prevención.
Aunque en el transcurrir cotidiano los beneficios parecen casi nulos, el prolongado período de sequía que sufre la provincia no sólo trae aparejados infinitos problemas para la gente, sino también una ayuda sanitaria de importancia, ya que la falta de lluvias hace que no aparezcan hasta el momento casos de dengue en Santiago del Estero.

Según estiman expertos consultados por EL LIBERAL, de continuar este fenómeno de falta de lluvias, recién a fines de noviembre o en diciembre podrían surgir los primeros casos de dengue en la provincia, momento en el que el mosquito Aedes aegypti aparecería con las primeras lluvias.

Consultado sobre el rebrote de la epidemia en la provincia, el Dr. Marcelo Ovejero, jefe del Laboratorio de Dengue del Hospital Regional Ramón Carrillo, manifestó: "En diciembre podrían darse los primeros casos, de todas formas, esperemos que no aparezcan. Lo que está ayudando a Santiago es la ausencia de las lluvias, porque no hay humedad".

El médico reconoció que la falta de precipitaciones está impidiendo que los mosquitos infectados comiencen a aparecer, por lo que la alerta sanitaria en la provincia todavía se mantiene en calma.

En tal sentido, sostuvo: "Esto nos da más tiempo para seguir trabajando en la prevención, en sacar de las casas los cacharros donde pueda criarse y multiplicarse el Aedes".

El pasado 17 de septiembre, una pequeña llovizna cayó sobre la capital santiagueña pero la cantidad de agua no alcanzó para activar el registro en el Servicio Meteorológico Nacional, ni mucho menos para reavivar el peligro del dengue.

Y es que luego del brote que sufrió el país y que tuvo su punto de máximo contagio en las primeras semanas de marzo, la provincia entró en un período de sequía extenso que perjudica a algunos sectores, pero retrasa la aparición de enfermos con el virus.

Antes de esta insuficiente llovizna de septiembre, el 26 de mayo también cayó un pequeño chaparrón en lo que fue el penúltimo registro de lluvia caída en la provincia.

Expertos y autoridades sanitarias nacionales han manifestado oportunamente que con las lluvias los criaderos de los mosquitos comienzan a tener mayor actividad y por eso el trabajo debe reforzar la eliminación de los mismos.

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