Gracias a Redrado y a los bonos, la fuga de capitales se contrajo 45% en julio

Gracias a Redrado y a los bonos, la fuga de capitales se contrajo 45% en julio
La demanda de divisas, que cayó más de la mitad, y el superávit comercial récord descomprimieron la tendencia a dolarizar portafolios. Con una salida neta para julio de u$s 1.400 millones, los economistas creen que la película dependerá de los "ruidos políticos". El BCRA dice que hay que volver a los mercados de capitales
No será el otrora"viento de cola", pero por lo menos dejó de ser el vendaval que venía de frente. Después de las elecciones del 28 de junio, la evolución de los distintos activos financieros de la Argentina fue más que favorable. Los bonos subieron más del 40% en julio, el riesgo país ya está debajo de los 900 puntos y el tipo de cambio prácticamente no se movió. Subió 2 centavos el mes pasado y en lo que va de agosto está estacionado en $ 3,84. Aquellos que compraron el billete especulando con una devaluación perdieron, incluso contra el tan poco rentable plazo fijo bancario.

Estas dos variables, claves para el universo inversor, hicieron que bajara considerablemente la fuga de capitales. El mes pasado, según estimaciones de diversas consultoras, habría llegado a u$s 1.400 millones aproximadamente. Esto representa una baja del 44% contra junio pasado cuando la dolarización trepó a u$s 2.524 millones.

A la hora del análisis, pocos se animan a hablar de un cambio profundo de tendencia. Prefieren, en todo caso, decir que la dinámica pareciera ser más benigna. "Terminaron las elecciones y no pasó nada en el mercado cambiario, tenés un retorno de los capitales a nivel mundial a los países emergentes y los papeles argentinos estaban desarbitrados. Pero a futuro va a depender de lo que pase. La fuga tiene que ver con el ruido político y la pelea permanente que existe en la Argentina", explica Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein.

La especialista agrega que "no hay flujo para seguir dolarizando, aunque habrá que mirar qué pasa con el stock". Esto viene a cuento de que la gente ya está totalmente dolarizada (con lo cual el margen a seguir comprando dólares sería menor) y que el cambio de moneda –en todo caso– podría darse vía los depósitos bancarios. O sea, mover los fondos que están colocados en pesos y pasarse a moneda dura en las mismas entidades.

La demanda de divisas en el circuito cambiario mermó notablemente: llegaba hasta u$s 120 millones por día y en la actualidad se redujo a la mitad o incluso menos. Desde el Banco Central, si bien no quisieron convalidaron los datos de las consultoras, dicen que "la tendencia que traía la demanda previa a las elecciones ahora cambió". "Todo lo que se está anunciando en el sentido de volver a los mercados de capitales lo consideramos como positivo y tendiente a consolidar que la fuga de capitales disminuya", acotan desde el BCRA.

Para Ramiro Castiñeira, de Econométrica, la fuga tiene un piso elevado a pesar de la suba de los títulos públicos. De hecho, la consultora calcula que la salida de capitales en julio fue de u$s 1.600 millones, algo más que –por ejemplo– el Estudio Bein o M&S de Carlos Melconian y Rodolfo Santangelo. "Todo lo que entra por cuenta corriente se va por la cuenta capital", añade.

Gracias Moreno

Debido a que las importaciones caen vertiginosamente (40% en el acumulado del año) por el cepo que aplicó el Gobierno, es que el superávit comercial se encamina a ser récord este año (en los primeros seis meses llegó a u$s 9.861 millones). Los dólares que ingresan por superávit alcanzan para "financiar" la fuga de capitales. "Mientras la cifra mensual de la fuga de capitales sea más o menos parecida al superávit comercial, el mercado cambiario no entrará en pánico y el BCRA se las arreglará para surfear la transición. Pero el empate no alcanza para reponer los niveles de liquidez de la economía y hacer que el nivel de actividad salga del actual letargo y rebote", dice M&S. La clave será si el menor saldo comercial (que irá cayendo porque estacionalmente se liquidan menos divisas) empalmará con el ritmo de fuga. Para los especialistas, es muy probable que así sea. "Si la salida de capitales se quedara en torno a u$s 1.000- u$s 1.500 millones por mes, la economía puede no entrar en pánicos cambiarios pero no remontaría la escasez de liquidez y la recesión se haría más larga", afirma M&S.

Comentá la nota