Una gota de agua en un barril lleno de petróleo

Una gota de agua en un barril lleno de petróleo

La desigual relación de Chubut con Nación.

La primera semana de diciembre servirá para poner en claro si la palabra del ministro de Infraestructura, Raúl Chicala, se cumple en función del anuncio formulado para que Provincia cancele la deuda con la consultora que realizó los estudios de las obras pluviales que deberían evitar nuevas inundaciones en Comodoro Rivadavia.

Son 8 millones de pesos que permitirían destrabar la licitación de un proyecto para el que Nación asegura haber reservado fondos por 900 millones de pesos en el presupuesto 2019.

La “pelota” que fue de una cancha a la otra durante los últimos 20 meses no debería tener más margen para volver a patearse hacia adelante. Ni el gobierno provincial ni el nacional, tampoco el municipal, podrán escapar a la responsabilidad de un nuevo fracaso.

Si el proyecto ejecutivo no es entregado por la consultora que contrató la provincia en abril del año pasado, de nada servirán los estudios de impacto ambiental iniciados a cargo del municipio, ni tampoco los arreglos provisorios de los escasos canales pluviales de las zonas sur y norte de la ciudad, porque la ausencia de solución de fondo seguirá impactando en cada contingencia climática de la región, por mínima que sea la cantidad de agua caída.

La región no puede permitirse otra frustración. Comodoro Rivadavia no debería conformarse con otro proyecto“repotenciación del acueducto” o “camino de circunvalación”, por citar algunos pergaminos en su larga historia de proyectos truncos.

CURIOSIDADES DEL PRESUPUESTO 2019

El reclamo anterior demanda analizarse en un contexto más amplio, vinculado a la asignación de prioridades y decisiones presupuestarias que se toman en Rawson.

Tal como informó ADNSUR, el proyecto de presupuesto provincial prevé una baja proporción de obras públicas, ya que totalizan algo más de 4.500 millones de pesos, sobre un total de casi 62.000 millones de gastos previstos para el año próximo. Buena parte de los recursos se va en pago de deudas, por un total de 11.000 millones de pesos, además de masa salarial, por lo que en estos dos últimos conceptos se concentra alrededor del 80% del total de gastos.

El peso de la deuda consume una parte importante de los recursos, pero al menos algunas obras empiezan a conocerse. Una de ellas es el hospital de Alta Complejidad de Trelew, ya que el proyecto asigna 315 millones de pesos para culminar esa obra en el próximo año, sumado a otros 182 que se contabilizan en el presupuesto del año en curso.

Es una buena noticia para el valle, considerando que al momento de contraer el bono Bodic II, respaldado por regalías hidrocarburíferas, el fundamento fue que se harían dos nuevos hospitales, uno en Trelew y otro en ComodoroRivadavia. El de la urbe petrolera, ya se sabe, ni siquiera llegó a contar con un cartel de obra, y en materia de salud al menos los hospitales Alvear y Regional con 15 y 19 millones de pesos, respectivamente, cuentan con proyectos descriptos como “refacciones”.

En el medio vaso (o barril) vacío, hay que anotar también la finalización de los Centros de Encuentro, que no se mencionan en el proyecto, pese a que el gobierno provincial había anunciado su intención de finalizarlos el año próximo.

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PRIORIDADES Y URGENCIAS.

Curiosidades al margen, en base a algunos de los principales indicadores de los recursos presupuestarios, vale volver al comienzo de este análisis. No parece posible que un problema económico impida a la provincia cumplir con el compromiso asumido en el marco de la catástrofe de Comodoro Rivadavia. Ningún argumento será válido para justificar una nueva postergación. El monto de la deuda parece ínfimo frente a la importancia de la obra en cuestión.

Y si así ocurriera, vale citar aquí un pensamiento del filósofo español Fernando Savater, para espantar sentimientos fatalistas o victimizantes, que sólo sirven para paralizar y resignarse: “los hombres (y mujeres) libres no preguntan qué va a pasar –sostiene el reconocido pensador-. Lo que debemos preguntarnos es qué vamos a hacer”.

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