Los Gordos piden lugar en la lista a cambio de ir al acto del 1º de Mayo

Los gremios no tan afines al Gobierno plantaron al camionero en la reunión del Consejo Directivo de la CGT. Quieren colar su gente en la boleta del PJ. Antonio Caló, de la UOM, se adelantó y se reunió con la Presidenta.
El jefe de la CGT, Hugo Moyano, sufrió un revés inesperado en el acto masivo que prepara para el 30 de abril por el Día del Trabajador. Dos sectores poderosos que integran la conducción de la central obrera plantaron a Moyano en la reunión del Consejo Directivo que se realizó este martes y amenazaron con no asistir a la concentración, molestos por no participar de las negociaciones políticas con el Gobierno. La rebelión fue coordinada por los "Gordos", dirigentes de sindicatos como Comercio y Luz y Fuerza, y por los "independientes" Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) y Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA).

Dirigentes de ambos sectores le confirmaron a Crítica de la Argentina que el plantón fue organizado para hacerle saber a Moyano que no lo acompañarán al acto del 30 si el camionero no acepta incorporarlos a sus negociaciones con el Ejecutivo. En concreto, reclaman el derecho de sumar hombres de sus filas a las listas del Frente para la Victoria. Hasta ahora, Moyano sólo dio señales de reclamar esos lugares para dirigentes de su confianza, como el abogado Héctor Recalde, Julio Piumato (judiciales), Juan Carlos Schmid (dragado), Norberto Di Próspero (personal legislativo) y Omar Plaíni (canillitas).

En medio de la renovada tensión en la CGT, la presidenta Cristina Kirchner recibió ayer a Antonio Caló, el jefe de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), en la Quinta de Olivos. El encuentro estaba programado para anunciar un plan de asistencia a las fábricas electrónicas de Tierra del Fuego, pero se concretó un día después de que la CGT pidiera una entrevista con la jefa de Estado. Caló es un dirigente visto con simpatía por el Ejecutivo y tiene grandes chances de obtener un lugar destacado en la lista oficial de candidatos a diputados nacionales.

Ajenos a esas negociaciones, los "Gordos" y los "independientes" decidieron expresar su malestar ante Moyano. La reunión del Consejo Directivo no contó con la presencia de los no afines más reconocidos, como Armando Cavalieri (Comercio), Oscar Lescano (Luz y Fuerza) o José Pedraza (Unión Ferroviaria). El único que concurrió fue Héctor Daer (Sanidad). Tampoco estuvo Roberto Fernández (UTA). Entre los rebeldes comentaron que hasta el 30 de abril permanecerán abiertas todas las opciones: abandonar a Moyano y obligarlo a concurrir sólo con sus aliados al acto; impulsar la cancelación, o acordar un criterio nuevo de reparto de candidaturas para lograr una reconciliación. Como prenda de cambio, los sectores sublevados pedirán participar en una reunión con Néstor Kirchner para sugerirle postulantes.

Se trata de la primera crisis interna de la CGT desde la reunificación de sectores acordada en julio del año pasado. Desde entonces los "Gordos" volvieron a ocupar cargos en el Consejo Directivo, pero siempre recelosos de la forma de conducción de Moyano. Al camionero le endilgan no compartir los frutos de su relación directa con Néstor Kirchner.

"El Negro se equivoca si piensa llevarnos al acto para reclamar lugares en las listas. Si va a negociar con el Flaco (por Kirchner) que lo haga con nosotros y reparta candidaturas", explicó uno de los no alineados a Moyano a este diario. Uno de los problemas de los rebeldes es la falta de postulantes presentables. Ayer, un dirigente mencionó el nombre de Héctor Daer como posible candidato de los gremios de servicios.

Otro punto de discordia es la pelea que mantiene Moyano con la ministra de Salud, Graciela Ocaña, y con el superintendente de Servicios de Salud, Juan Rinaldi. Si bien los "Gordos" y los "independientes" coinciden con el camionero en la necesidad de dinamizar la entrega de fondos a las obras sociales, destacan que no debe ser Moyano el encargado de monitorear ese reparto.

No a la doble indemnización

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el líder de la CGT, Hugo Moyano, coincidieron en descartar la imposición de la doble indemnización. "No está en estudio", aseguró Tomada. Esa declaración llegó después de que Moyano admitió que la defensa de los puestos laborales debía hacerse en base a "otras alternativas que inclusive pueden ser más eficaces".

La posibilidad de implementar la doble o hasta la triple indemnización había sido evaluada hace algunos meses por parte de la central obrera. Serviría, se afirmaba en aquel momento, para impedir despidos preventivos, en medio de la crisis internacional. La proximidad de las elecciones, parece, hizo cambiar el escenario.

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