Gordon Brown dará pelea por televisión

En un intento por repuntar en los sondeos, el premier laborista aceptó enfrentarse ante las cámaras con el conservador David Cameron.

Ni siquiera el telegénico Tony Blair se atrevió. Precisamente su sucesor, Gordon Brown, que muchas veces luce acartonado frente a las cámaras, será el primer jefe de gobierno británico en enfrentar un duelo televisivo antes de las elecciones. El laborista escocés debatirá tres veces en transmisiones en vivo ante millones de televidentescon los dos principales candidatos opositores. Aunque esto es normal en los países occidentales, especialmente en Estados Unidos, en el Reino Unido es completamente nuevo. Hasta ahora los jefes de gobierno se habían negado. El propio Brown es cualquier cosa menos mediático. Pero ya no tiene nada más que perder.

Desde hace meses Brown y su Partido Laborista son superados en las encuestas por el Partido Conservador del líder opositor David Cameron. El jefe de los "tories" siempre quiso un duelo televisivo. Cameron sabe que es un mejor orador de Brown y que también se ve más natural frente a las cámaras.

Los discursos de Brown no son tan fluidos, y frecuentemente busca sin éxito frente a la cámara la mímica adecuada para sus palabras. Recientemente hubo burlas incluso en su propio partido por un bizarro mensaje de video donde sonreía en el momento equivocado. Sus asesores conocen esta debilidad, pero queda poco tiempo para los comicios, a realizarse probablemente a comienzos de mayo. Y como la recuperación económica es más lenta de lo esperado, un mal desempeño ante las cámaras cambiará poco. Aparentemente los estrategas partidarios esperan que los espectadores no conviertan la elección en un referéndum sobre el mejor orador.

Se espera que Brown destaque en los duelos televisivos el tema "sociedad justa" y presente a sus rivales conservadores como el partido de los más ricos. Cameron y su equipo provienen de familias ricas. De hecho, recientemente Brown fue acusado de convertir la campaña electoral en una lucha de clases. En virtud de la educación de Cameron en el exclusivo Eton College, calificó la propuesta tory de reducir el impuesto a la herencia de plan "ideado en los jardines de Eton".

El propio Cameron está encantado con la posibilidad de los debates, que probablemente se realizarán con diferencias de una semana un mes antes de la elección en los canales ITV, Sky y BBC. Sin embargo, podría arrepentirse . En vista de la cómoda ventaja, tiene poco que ganar y corre peligro de ser acorralado por Brown en temas económicos, donde el ex ministro de Finanzas puede recitar de memoria números y estadísticas.

El ganador de los debates televisivos podría ser el tercer contrincante y líder de los demócratas liberales, Nick Clegg. El pequeño partido jamás ocupó escaños gubernamentales en la Cámara de los Comunes (la cámara baja del Legislativo) debido al derecho electoral mayoritario, que favorece un sistema bipartidista con pequeñas minorías. Si Clegg aprovecha la atención de los medios, incluso podría decidir la elección, en caso de que ninguno de los dos partidos logre la mayoría absoluta. (DPA)

Dos tipos audaces en el banquillo por la guerra de Irak

El primer ministro Brown ha sido convocado a declarar ante la comisión independiente que investiga las razones por las que Reino Unido participó en la invasión militar de Irak, en marzo de 2003, junto con Estados Unidos. Sin embargo, y pese a las protestas de la oposición conservadora, las audiencias se realizarán después de las elecciones generales previstas para junio de 2010. La Comisión cuyas averiguaciones no podrán ser utilizadas para iniciar acciones penales, ya ha convocado al ex primer ministro Tony Blair y a varios miembros de su gabinete, para que expongan los motivos por los que decidió acompañar al presidente George W. Bush en la guerra. Brown ocupaba el cargo de ministro de Hacienda, hasta el 27 de junio de 2007, día en que la reina Isabel II lo consagró premier.

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