González y Lábaque, dos símbolos frente a frente.

Román González, de Peñarol, y Bruno Lábaque (Atenas) analizaron para Clarín la final de la Liga.
Hace unos años, el básquetbol y la vida los juntaron en Italia, cuando los dos defendieron los colores del club Rimini. De allí en adelante surgió una amistad entre ambos que se mantiene viva hasta hoy: se trata de Román González y Bruno Lábaque. Esta noche, desde las 21 (televisa TyC Sports) en el Orfeo cordobés, los dos se verán las caras nuevamente en el quinto juego de la final de la Liga Nacional, que está igualada 2-2.

Tanto González para Peñarol como Lábaque en Atenas son dos jugadores-símbolo que, partido a partido, le aportan un plus al espectáculo. En diálogo con Clarín, el pivot y el base analizaron el presente que viven sus equipos.

¿Comienza una minifinal de 3 juegos?

Puede ser. Nosotros estamos convencidos de que el juego de esta noche es crucial y, para mí, no habrá un séptimo partido. Tenemos chances de conseguir una victoria en Córdoba (González).

La paridad es tal que si esta serie fuera a 15 partidos, terminaríamos 7 a 7 y se definiría en el juego 15. Ojalá eso no suceda y la victoria quede en casa para dar el golpe en Mar del Plata (Lábaque).

¿Es bueno o malo que los dos equipos se conozcan tanto?

Tiene cosas positivas y negativas al mismo tiempo. Lo positivo es que son partidos muy vibrantes que se definen en los últimos minutos. Lo negativo, en cambio, es que quizás se está viendo una final con mucha defensa (González).

Creo que hay un poco de todo. Lo único cierto es que si bien conocemos mucho a Peñarol, el básquet tiene una impronta bárbara y, más allá de cualquier análisis previo, puede ocurrir cualquier cosa dentro de la cancha (Lábaque).

¿Cómo manejan el tema de los insultos por parte de las dos parcialidades?

A mí no me molesta. Son cosas del juego. Cuando la gente me insulta, más ganas me dan de jugar. Ojalá me insulten el resto de mi carrera (González).

Yo lo tomo con tranquilidad. Los insultos me agrandan y los puntos se festejan mucho más. Uno siempre se maneja con respeto y se la banca (Lábaque).

¿Qué podés decir de Bruno?

Jugamos un año juntos y tenemos la mejor onda. Antes de cada juego, siempre le deseo lo mejor a él y a su familia.

¿Qué podés decir de Román?

Es un fenómeno y un gran jugador. Ojalá no le vaya bien acá (se ríe). Está atravesando un excelente momento deportivo.

Hay promesa de emociones y buen básquetbol en Córdoba.

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