Gómez trabajó y recetó como médico del gobierno

Concejal y médico trucho. Juan Carlos Gómez, procesado por la justicia por usurpación de título, atendió a los niños más vulnerables como médico del Estado sin serlo.
Ni tareas administrativas en el área social ni acompañante del médico titular de la Dirección de Protección al Menor. Juan Carlos Gómez -hijo del líder de la principal agrupación piquetera sanjuanina, la Virgen de Fátima-, el concejal justicialista de Chimbas que fue procesado en la justicia por usurpación de título porque se hacía pasar como médico, trabajó y recetó como si fuera un "doctor" de esa área del gobierno de San Juan. A pesar de que el edil nunca presentó el título que lo habilitara para esa función.

Así lo documentan tres fuentes vinculadas directamente a esa repartición del gobierno: el testimonio de quien fuera el médico titular de Protección al Menor hasta hace unos meses, el doctor Néstor Martínez, quien trabajó con Gómez; un documento con membrete oficial de Desarrollo Humano presentado a las farmacias autorizando a Gómez como médico para retirar medicamentos; y la confirmación de la directora del instituto Paula A. de Sarmiento, Beatriz de Maldonado, de que Gómez atendió allí a los niñas como médico enviado por Protección al Menor. Aunque no solo lo hizo en ese lugar, sino que también fue como médico al San Juan Eudes y al Nazario Benavídes (ver fotos).

Estos testimonios y el documento demuestran que en el gobierno hay información oficial respecto del delito que cometió Gómez haciéndose pasar como médico sin serlo. Pero, hasta ahora, esa información no se había hecho pública. Incluso, el 30 de septiembre último, el actual ministro de Desarrollo Humano, Daniel Molina -quien era viceministro cuando Gómez fue contratado como médico- negó a este diario que el concejal chimbero hubiera sido contratado como "doctor". Dijo Molina: "Gómez hacía tareas administrativas en el área social y acompañaba al médico". En esa línea oficial, el director de Protección al Menor, Daniel Toro, había informado a este diario el día anterior a Molina que "a Gómez nunca lo contratamos como médico y nunca se lo remuneró como tal".

Pero estas tres fuentes que demuestran lo contrario.

"A mí me lo pusieron como un médico más. Lo presentaron como doctor y estaba para atender a la gente. Nunca nadie me dijo que fuera ayudante ni nada. Incluso, la idea era que me reemplazara a mí en ese cargo", informó ayer Néstor Martínez, el ex médico oficial de Protección al Menor. Y agregó que "yo le enseñé cómo era el trabajo. En mi auto íbamos a los institutos a ver los chicos". Una de las funciones del médico de esa repartición es, además de atender a la gente que le hace falta alguna medicación en la repartición, revisar médicamente a los niños de los institutos con problemas familiares -con padres en problemas con la ley- y a los que están en conflictos legales. Es decir, a los menores socialmente más vulnerables.

"Yo nunca lo ví recetar. Siempre recibía gente y me pasaba todas las recetas a mí, pero sí es posible que lo haya hecho cuando yo no estaba. Es muy común que pidan de los institutos recetas para patologías menores", dijo ayer Martínez. Toro admitió el 29 de septiembre que "Gómez hizo un par de recetas en el último tiempo".

En el instituto Paula A. de Sarmiento, su directora, Beatriz de Maldonado, en compañía de una asistente social y de una psicóloga, confirmó a este diario hace dos semanas que Gómez fue allí como médico de Protección al Menor. Aunque no quiso dar precisiones porque "hay una orden del director -Toro- de no hablar de ese tema". Según explicaron empleados de esa repartición, en los institutos hay libros y cuadernos de las enfermeras en los que debe constar las indicaciones que Gómez daba como médico para la atención de los niños.

A estos dos testimonios se agrega un documento firmado por la Encargada de Farmacia de Protección al Menor, el cual fue enviado a las farmacias. Con membrete del Ministerio de Desarrollo Humano, allí se lo autoriza a Gómez como uno de los dos médicos de esa repartición.

En el Tercer Juzgado Correccional explicaron que Salud Pública les informó que es difícil probar que Gómez recetó, porque sistemáticamente las recetas no archivadas no se guardan. Sin embargo, en las farmacias y el médico Martínez explicaron que las recetas hechas en Protección al Menor se adjuntan a los tickets y se envía con un expediente a la repartición para poder ser cobradas. Incluso, esa documentación debe ser revisada hasta por la Fiscalía de Estado.

Por ahora, Gómez nunca dio explicaciones públicas de este escándalo y sigue siendo concejal por Chimbas.

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