¿Hay golpes malos y golpes buenos?

Por Andrés Oppenheimer

MIAMI.? Aunque la Organización de los Estados Americanos (OEA) hizo bien en denunciar el golpe contra el derrocado presidente Manuel Zelaya en Honduras, surgen cada vez más preguntas sobre por qué el organismo no ha dicho una palabra sobre el golpe contra Antonio Ledezma en Venezuela.

Como tal vez recuerden, Ledezma es el alcalde opositor de Caracas, que fue elegido por abrumadora mayoría en noviembre de 2008. Sin embargo, tras el triunfo de Ledezma, el presidente Hugo Chávez ignoró el mandato de las urnas y creó el cargo de "superalcalde" de Caracas, designó a una funcionaria incondicional para el puesto y despojó a Ledezma de su despacho y de gran parte de su presupuesto.

En un diálogo telefónico desde la clínica de Caracas donde se recuperaba de una huelga de hambre de seis días para llamar la atención internacional sobre su caso, Ledezma me dijo que era "insólito" que la OEA haya actuado de inmediato para exigir el restablecimiento del Estado de Derecho en Honduras y no haya movido un dedo para exigir eso mismo en Venezuela.

Cuando asumió su cargo, el 7 de diciembre, Ledezma descubrió que gran parte de los fondos municipales habían sido transferidos a otras agencias del gobierno de Chávez.

Después, el 29 de diciembre, turbas apoyadas por el gobierno empezaron a ocupar varias oficinas municipales. El 17 de enero, seguidores chavistas tomaron la alcaldía de Caracas. Poco después, el Congreso, controlado por el chavismo, creó el cargo de "jefe de gobierno?? de Caracas.

"Me quitaron el 93% de mi presupuesto y la capacidad de recaudar impuestos??, me dijo Ledezma. "Teníamos 22.000 empleados activos y ahora nos quedan unos 6000.??

Sin dinero, muy pronto Ledezma no pudo pagar los salarios de los empleados municipales. El 3 del actual, cuando sus demandas legales para recuperar el presupuesto municipal fueron rechazadas por los tribunales controlados por el gobierno, Ledezma fue a la sede de la OEA en Caracas e inició una huelga de hambre.

Entre otras cosas, pidió que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se reuniera con una delegación de alcaldes y gobernadores opositores cuyos cargos fueron "vaciados?? por el gobierno. Además de Ledezma, los gobernadores opositores de los estados de Zulia ?el principal centro petrolero de Venezuela?, Miranda y Táchira, entre otros, han sido despojados de sus jurisdicciones sobre puertos, aeropuertos y autopistas, principales fuentes de ingresos estatales.

Ledezma, que canceló su huelga de hambre el jueves pasado después de hablar con Insulza, me dijo que el secretario general de la OEA había aceptado reunirse con la delegación opositora en el curso de este mes. Los delegados de la oposición pedirán que la OEA alce su voz en defensa de la democracia no sólo cuando hay un golpe contra un presidente, como en Honduras, sino también cuando mandatarios autoritarios realizan golpes contra otras instituciones del Estado.

"La Carta Democrática de la OEA necesita ser reglamentada, para que la institución no se convierta en una sociedad de ayuda mutua de presidentes que no respetan la ley", me dijo Ledezma. Agregó: "Las gobernaciones y alcaldías son instituciones del Estado venezolano??.

¿Ignora Insulza las transgresiones de Chávez porque necesita sus votos para ganar su reelección como secretario general de la OEA?

En un diálogo telefónico, Insulza rechazó esas aseveraciones al señalar que el secretario general de la OEA sólo puede actuar dentro de las normas existentes, y que la Carta Democrática sólo permite que los presidentes soliciten pronunciamientos regionales sobre interrupciones al Estado de Derecho.

"Sería una buena cosa que los otros poderes del Estado también tuvieran alguna llegada para poder plantear sus problemas??, me dijo Insulza. "Pero eso es algo que tendría que ser aceptado por los países miembros.??

Todos son condenables

Insulza señaló que él mismo presentó una propuesta a ese efecto hace dos años y que no fue aceptada por los miembros de la OEA. Cuando le pregunté por qué no vuelve a presentarla, respondió: "Podría hacerlo, pero no en un momento de crisis [en Honduras]??.

Mi opinión: ésa no debería ser una excusa válida. Insulza debería volver a presentar su propuesta precisamente ahora, para prevenir nuevas crisis como la de Honduras, donde Zelaya se había negado a acatar las órdenes de la Corte Suprema y del fiscal general antes de ser derrocado.

No hay golpes malos y golpes buenos. Todos son condenables. Resulta ridículo ver a Chávez y a sus seguidores pronunciar enardecidos discursos en defensa de la democracia en Honduras mientras ellos mismos la destruyen a diario en sus respectivos países. Si la OEA no amplía su Carta Democrática, América latina será cada vez menos democrática y la OEA se convertirá ?como dijo Ledezma? en un club de ayuda mutua para presidentes autoritarios.

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