Golpes y amenazas en un nuevo capítulo de la pelea entre el Gobierno y los vendedores ambulantes

Inspección levantó puestos de una mujer que ofrece ropa interior e indumentaria en la calle. Denuncia que le robaron 2 mil pesos. El Municipio niega tales acusaciones y asegura que los agentes fueron golpeados por hijos de la mujer.
Petrona Janco desde hace varios años vende ropa interior e indumentaria deportiva en dos puestos colocados en el centro de Pilar. Y se resiste a ser desalojada por el Gobierno, ya que la actividad que realiza está vedad en el distrito.

Ayer por la mañana se produjo un nuevo capítulo en la larga puja entre el Gobierno y la mujer, que terminó con denuncias cruzadas y uno de los hijos de la mujer detenidos por resistirse al desalojo y destruir a golpes el parabrisas de un móvil policial.

Más violento que los anteriores, Janco asegura que durante el operativo le robaron 2 mil pesos de un bolso que llevaba consigo, y los vendedores ambulantes, hijos de Petrona, aseguran que directamente los inspectores "llegaron violentamente a los golpes a desalojar".

Félix, uno de los hijos de la mujer, denunció que uno de los inspectores le sustrajo un bolso que Petrona llevaba colgado del hombro, y que cuando se lo devolvieron en la comisaría, ya que se trataba de efectos personales y no de mercadería a incautar, faltaban 2 mil pesos que la mujer asegura había en el bolso.

"Me sacaron 2 mil pesos que mi hija me había dado para que se los cuidara", denunció Janco.

En el momento de las inspecciones, una de las hijas de Janco forcejeó con uno de los inspectores, y desde ambos lados se denuncia que hubo golpes.

"Nosotros siempre somos los malos de la película, cuando en realidad lo que queremos es que se cumplan las leyes y haya competencia leal entre los comerciantes. Pero varios inspectores salieron muy golpeados, amenazados de muerte y a mí esta gente (por Junco y sus hijos) me ha amenazado en mi propia oficina y me han dicho que la iban a romper toda si nos les devolvíamos la mercadería o los dejábamos con los puestos en la calle", señaló en diálogo con Pilar de Todos el titular de Inspecciones, Roberto Airoldi.

Pero desde el otro lado la versión en sensiblemente diferente. Félix confirma que fue a la oficina de Airoldi, pero asegura que el amenazado fue él.

"Airoldi me amenazó, me dijo que íbamos a tener una sorpresa para mi mamá y que me iba a romper la cabeza, porque este asunto ya se había convertido en algo personal", concluyó el joven.

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