Con el golpe de su vida, Echenique fue segundo

Logró un albatros desde 243 yardas en el 18 y ejerció presión, pero concluyóa un golpe del inglés Dougherty; "Es mi mejor momento", asegura el puntano
"Fue tal el griterío que sentí, que me di cuenta de que la había metido desde ahí." Rafael Echenique habla con La Nacion desde el aeropuerto de Barajas, en Madrid, proveniente de Munich, y se emociona al recordar su inolvidable cierre en el hoyo 18 del BMW International Open, en donde concluyó 2° con 267 golpes (-21), a uno del campeón, el inglés Nick Dougherty.

Rafa tomó el driver en el tee del 18 y dejó la pelota en el medio del fairway. Desde allí, 243 yardas, confió en un hierro 3. La pelota picó a unos cuatro metros de la bandera, rodó sobre el green y se metió decidida en el hoyo, para lograr un albatros (tres golpes menos que el par del hoyo) y ejercer una notable presión sobre Dougherty, que marchaba con -22 tras completar el hoyo 16.

La tribuna del München Eichenried se levantó para aplaudir al puntano. En ese instante mágico recibió los abrazos de los caddies y del francés Thomas Levet, su compañero de juego. Rafa miró al cielo, agradeció y anduvo a los saltos, como si festejara un gol. Poco después del control de las tarjetas, ingresó en una cabina para seguir por TV los últimos hoyos de Dougherty: "Sabía que él podía equivocarse. Si íbamos a un playoff, me tenía toda la fe, más que nada porque volvíamos a jugar el par 5 del 18. Pero no se dio por un pelín", se lamenta Echenique, autor, ayer, de 62 golpes (-10).

Sus números son increíbles. Totalizó 27 golpes en el trayecto de vuelta, un récord para el Tour Europeo. En ese tramo, la tarjeta entregó el albatros en el 18, más un águila en el 11 y cuatro birdies en los hoyos 12, 13, 15 y 17. "Es el mejor momento de mi carrera. Empecé a pensar mejores estrategias y a no utilizar tanto el driver. La confianza que tengo provoca que esté pegando muy bien, además de que estoy sólido en el juego corto y en el green."

Lo único que le faltó para consumar la hazaña fue un tropezón de Dougherty que nunca llegó, ya que el inglés firmó pares en los dos últimos hoyos. Pero igual disfruta por su clasificación para el Abierto Británico, el primer Major de su carrera: "Me saqué un peso de encima. Siempre me decía: «¿Cuándo voy a jugar mi primer torneo grande?». Por suerte, en tres semanas estaré en Turnberry".

Una vez en casa, se reencontró con su mujer, Marina, y sus hijos Lara y Rafael Severiano, el bebe de 6 meses bautizado así porque nació en la misma clínica madrileña donde estaba internado Ballesteros. Un día inolvidable, casi perfecto.

* La continuidad en el Tour Europeo, por un año más

La segunda colocación en Munich le significó a Echenique un premio de 222.220 euros. Con un total de 296.075 euros en la Carrera de Dubai, en donde aparece 55°, se aseguró la continuidad en el Tour Europeo por todo 2010. Los próximos pasos del puntano serán el Open de Francia, en París; Loch Lomond, en Glasgow, y el Abierto Británico, en Turnberry.

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