Golpe de timón K en la conducción del Pami Córdoba

El proceso de reacomodamiento que se viene registrando en el kirchnerismo cordobés, que desde las elecciones legislativas de junio pasado tiene al intendente de Villa María, Eduardo Accastello, como principal referente político de ese espacio, repercutió de lleno también en la delegación local del Pami.
Ayer fuer relevado de la conducción de esa obra social en Córdoba el dirigente José Ojeda. En su reemplazo asumió Arnaldo Demaría, ex director de Salud de la Municipalidad de Laguna Larga, ciudad gobernada por Fernando Boldú, quien fuera jefe de campaña de Accastello.

"Es simple: los movimientos grafican el protagonismo que cobró Accastello en el armado K. Le están reconociendo con cargos haberse puesto la campaña al hombro y postularse a senador, más allá de que salió cuarto", explicó una dirigente alineada también con el Gobierno nacional.

El golpe de timón político puso fin al largo período de conducción de Ojeda en el Pami Córdoba, cargo que ocupaba desde agosto de 2003, es decir pocos meses después de que asumiera Néstor Kirchner como presidente de la Nación.

Ojeda es un dirigente del sur provincial, vinculado al titular del Correo Argentino, Eduardo Di Cola, quien luego de su polémica actuación en el escrutinio de 2007 casi no volvió a tener apariciones políticas en la provincia.

Ojeda confirmó a este diario que hace dos meses la conducción nacional de Pami le había pedido la renuncia a él y también a otros jefes de delegaciones, para encarar una "reorganización".

Sin embargo, su reemplazo en la conducción se formalizó ayer de manera un tanto sorpresiva, sobre todo para los empleados y afiliados.

Ojeda, que en su momento fue confirmado en el cargo cuando tomó las riendas de Pami Graciela Ocaña y piloteó en Córdoba el proceso de eliminación de las gerenciadoras, precisó que seguirá en la obra social, aunque ahora como empleado de planta.

Fuentes kirchneristas coincidieron en alertar que la movida generada en el Pami se repetirá casi con seguridad en otras dependencias nacionales con sede en Córdoba.

En todos los casos, la interpretación es coincidente: los K quieren reconocer el esfuerzo de sus dirigentes más leales en la provincia.

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