Golpe europeo al salvataje de Obama: "Es un camino al infierno"

Mirek Topolanek es el primer ministro de República Checa. Ha ofrecido la renuncia tras recibir un voto de censura del parlamento checo, en medio de una crisis que golpea a ese país como a toda Europa del Este. No deberían, en esas condiciones, tener tanto impacto global sus palabras. Pero ocurre que ejerce ahora la presidencia rotativa de la Unión Europea, y desde esa condición le apuntó sin piedad a los planes de Estados Unidos para salir de la crisis: "Es un camino al infierno", los definió.
Según Topolanek, los planes de rescate del presidente Barack Obama "socavarán la estabilidad del mercado financiero global''. Anoche y después de la convulsión creada por el mensaje del premier, intentó aclarar que en realidad se trató de una mala traducción del discurso al inglés. La aclaración no conformó debido a que la agencia checa había reproducido las mismas palabras que la versión en inglés.

En una intervención ante el pleno del Parlamento Europeo, Topolanek atacó con dureza las medidas anticrisis puestas en marcha por Washington y en especial los llamamientos de Obama a Europa para inyectar más fondos en la economía (antes que eso, varios países de la UE plantean más regulación sobre el sistema financiero). También dijo: "Obama no es un mesías".

Así, colocó a la presidencia de la UE, el principal aliado externo de EE.UU., ante un potencial conflicto sobre las alternativas económicas para resolver la crisis económica global, que será analizada por los países del Grupo de los 20 la semana próxima.

La Casa Blanca restó trascendencia a los dichos del checo. En su rueda de prensa diaria, el portavoz Robert Gibbs afirmó que Topolanek "tiene algunos problemas internos que pueden tener que ver con lo que ha dicho".

Pero el cortocircuito se plantó. Más, cuando Obama irá desde Londres justamente a Praga, el 4 de abril, en el marco de una gira por Europa.

Topolanek hizo las declaraciones en el Parlamento Europeo en Estrasburgo después de que el primer ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown, invocara una mayor cooperación en ambos lados del Atlántico y elogiara a Obama por su disposición a colaborar.

Gran Bretaña es el mayor aliado de EE.UU. en Europa pero en la UE no hay una unanimidad de criterios sobre los mecanismos para enfrentar la crisis, que ha golpeado severamente al continente.

Las declaraciones de Topolanek fueron la crítica más dura y directa de un líder europeo. Las 27 naciones del bloque estaban ya en desacuerdo con los reproches de Washington de que el bloque no gasta lo suficiente a fin de estimular la demanda. Además, son un indicio del ambiente con que comenzará la reunión del G-20 en Londres.

Los gobiernos europeos, encabezados por Francia y Alemania, dijeron que el foco del encuentro londinense debería ser el endurecimiento de las regulaciones financieras, mientras que EE.UU. desea planes de estímulo económico más abultados. Pero nadie había escalado la retórica a tal nivel como el primer ministro checo.

Ya que la presidencia de la UE debe considerar siempre los sentimientos de las naciones miembros del bloque, la declaración fue audaz y alarmó a otros líderes comunitarios, que se apresuraron a recomponer las relaciones con Washington.

El líder del grupo socialista en el Parlamento Europeo, Martin Schulz, dijo que la declaración "no era del nivel en el que debería moverse la UE con EE.UU.. Tiene que entender cuál es el cometido de la presidencia de la UE'', dijo.

El presidente de la Comisión Europea (brazo ejecutivo de la UE), José Manuel Barroso, intervino para ensalzar la cooperación entre Europa y EE.UU. "Realmente creo que es un debate que no ayuda como veo en ocasiones, al intentar sugerir que los estadounidenses y europeos encaran la crisis con enfoques muy diferentes'', indicó el funcionario portugués. "Al contrario, veo cada vez más una creciente convergencia'', añadió. Por su parte, la canciller alemana Angela Merkel se pronunció en contra de una carrera para acelerar el gasto público y dijo que mayores planes de rescate crearía un insostenible riesgo presupuestario. Pero el presidente francés Nicolas Sarkozy indicó que está dispuesto a respaldar la economía con un nuevo plan de gastos públicos que podría agradar a Estados Unidos. En Washington, el vocero de la Casa Blanca dijo que Obama "tiene muchas ganas de empezar su primera reunión con la UE, una oportunidad para tratar asuntos en torno a la cooperación transatlántica".

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