Goles con golpes

El Gobierno siguió adelante con el plan "Argentina trabaja" mientras la Justicia avanza lentamente con las denuncias.
La apuesta de los responsables del plan "Argentina trabaja" a que se acallen las críticas y el programa vaya desarrollándose con tranquilidad les va dando ganancias. No hubo nuevas denuncias por irregularidades. En la Justicia Federal, el fiscal Carlos Brito analiza en silencio la investigación que le dejó el fiscal federal General Antonio Gustavo Gómez. En la Justicia provincial, el fiscal de Instrucción Carlos Sale, saturado de trabajo con causas criminales como la de los sospechosos del asesinato de Silvia Castillo de Roselló (el detenido "Negro" González y el prófugo "Garrón" Romero) se ha tomado su tiempo para resolver la situación procesal de los punteros Manuel y Guilillermo Quiroga y Amelia Herrera. Estos se encuentran detenidos, acusados de haberle quitado la tarjeta de débito, con la probable intención de quedarse con parte de su sueldo de $ 1.200, a la beneficiaria Verónica Pedernera.

Este hecho de que no haya habido más denuncias permitió que el Gobierno avanzara más tranquilamente en la implementación del programa. El martes hubo un gran acto en Yerba Buena, con el presidente subrogante de la Legislatura, Regino Amado, como gobernador interino, y el miércoles, otro en la Banda del Río Salí. En el primer caso, Amado aludió al gran cuestionamiento que la sociedad ha hecho a los planes sociales de que son subsidios clientelares usados para mantener multitudes adictas a cambio de plata). Con una imagen futbolística, Amado les tiró a los beneficiarios la obligación de luchar contra esas críticas: "hoy la pelota está del lado de ustedes. Tienen que hacer goles, muchachos, tienen que ganar, adentro y afuera... hay que demostrar que esto está hecho para el trabajo y para llevar dinero a sus familias". Ya desde la semana anterior, con una arenga similar del gobernador José Alperovich, los beneficiarios reunidos en las cooperativas habían comenzado a exhibir el discurso del trabajo y de la dignidad.

En la mira

El miércoles, en la Banda del Río Salí, Amado aludió, en cambio, a la sospecha caída sobre el intendente Zacarías Khoder, quien no sólo ha sido vinculado con los detenidos hermanos Quiroga, sino también porque su apellido se repite en el de la presidenta de una cooperativa bandeña. Amado, tras volver a señalarles a los cooperativistas que "tienen la oportunidad de demostrarse a ellos mismos que son capaces de brindar un servicio a la comunidad", dijo que estaba en esa ciudad para dar un apoyo al intendente: "sabemos del esfuerzo y del trabajo que realiza", expresó.

Es que Khoder está en la mira: no sólo llama la atención que la cooperativa de la detenida Amelia Herrera (una puntera de 77 años, que por su edad saldría en libertad en breve) tenga como domicilio la Municipalidad de Banda del Río Salí (lo cual, se aclaró, no es ilegal), sino que hay una denuncia penal contra esa Municipalidad por la organización y el reparto de los planes "Argentina trabaja".

El intendente, que desde hace dos semanas es buscado para que cuente qué pasa con los hermanos Quiroga en su municipio -le prometió a un periodista de LA GACETA hablar de ello- se quejó públicamente de la prensa: "algunos periodistas adelantan los tiempos políticos", dijo (no se sabe si se refería a las elecciones del año que viene o a las causas penales por el plan social); "deberían hablar de los fines de este programa y del bien común", agregó, y concluyó: "esperemos que este acto se vea reflejado por el medio que nos golpea".

El intendente bandeño ha quedado escaldado: no sólo tuvo la desgracia de que las denuncias sobre este programa piloto se concentren en su jurisdicción, sino que el pasado lo acecha, tanto por la circunstancia de que los punteros Quiroga estuvieron involucrados en incidentes por supuestos saqueos hace más de dos años en la Banda, como por el hecho de que esa localidad es frecuente escenario de denuncias por "arrastre" clientelar de gente con fines electoralistas. No es el único, pero Khoder está marcado. Por eso se queja. Por eso se calla.

Pocas quejas

A favor del Gobierno está el hecho de que las denuncias son motorizadas exclusivamente por dirigentes opositores que -dirían los oficialistas- siempre hacen denuncias, como Ariel García, y por el abogado Gustavo Morales. No hay un abanico de la sociedad civil que esté observando críticamente la marcha del programa y su ejecución. Las únicas quejas por el reparto de los planes se dan solamente por gente tan desposeída como los beneficiarios: los piqueteros de la Corriente Clasista y Combativa y otros que a nivel nacional son "anti K", y que organizan para pasado mañana una protesta en todas las ciudades del país porque dicen que los intendentes reparten los planes en forma discrecional. No se oponen a los programas; sólo quieren estar dentro. En Tucumán también se organiza una marcha, aunque hay organizaciones piqueteras como "Libres del sur" (que en La Matanza van a hacer protestas) que no reclamarán en nuestra provincia porque les prometieron incluirlos dentro de los 13.000 beneficiarios tucumanos de "Argentina trabaja".

En realidad, en contra del programa están esas pocas denuncias concretas. Es poco probable que haya otras: la índole clientelar del sistema hace que la gente -como recalcan los opositores de siempre- esté a la vez cautiva y fascinada: reciben un subsidio de $ 1.200 y hasta ahora los están capacitando en alimentación y nutrición, desmalezamiento y pintado de cunetas, aunque unos pocos ya están trabajando en esas tareas.

La delimitación de la cuestión penal en este plan va a depender de cuán hondo pueda calar la Justicia, y de a quiénes se responsabilice: si hay autores materiales de maniobras irregulares, y si hay organizadores intelectuales de prácticas corruptas. Podría ocurrir que nada se pruebe y todo quede en la nada o que se trate sólo de casos aislados, que es lo que desea el Gobierno, enfrascado como está no sólo en distribuir el plan, sino en ampliarlo.

Pero aún así queda la duda sobre las características y los alcances del programa. Estas cooperativas organizadas por los punteros del Estado no entraron por el programa nacional "Más y mejor trabajo" (que funciona desde hace dos años y capacita a beneficiarios), sino por Desarrollo Social.

Lo que no son

Tampoco tienen las características del sistema de ayuda mutua: "una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se han unido voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes, por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada", dice Mario Elgue ("Asociativismo y calidad organizacional"). ¿Qué hay de esto en estas cooperativas ad hoc, que no funcionan con fondos genuinos, sino con la plata de los jubilados de la Anses? Y aunque los beneficiarios cumplan con el pedido de Amado y hagan goles trabajando, ¿por cuánto tiempo será? Hasta ahora son seis meses, con la promesa de que se estirará a un año. ¿Y después? ¿Se habrá construido un sistema autosustentable y la calidad social hacia la que deben tender las cooperativas? ¿Qué pasará con los beneficiarios? ¿El plan social será reemplazado por otro?

Khoder, al quejarse de los golpes, pidió que se hable de los fines del programa y del bien común, así como el gobernador había advertido la semana anterior que no era bueno cargar dudas sobre las espaldas de gente que es muy pobre y no tiene nada. A esa gente es a la que Amado le pide que haga goles, que de eso se trata: golear a los críticos y evitar los golpes. Pero los verdaderos goles los va a hacer la sociedad si el programa resulta realmente transparente y logra superar las polémicas y los golpes que su misma constitución originaria ha generado.

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