Goleada sin peajes.

COPA LIBERTADORES / ESTUDIANTES 4 - CRUZEIRO 0: Cruzeiro llegó tarde por el tránsito en la autopista y Estudiantes lo madrugó: ya ganaba a los 5', con los brasileños todavía fríos. La clasificación quedó cerca...
Los jugadores del Cruzeiro todavía no habían entrado en calor cuando Estudiantes ya festejaba. En este caso no fue una frase hecha: por la demora en llegar al estadio, los brasileños estiraron el comienzo del partido pero les costó meterse en el juego. El Pincha resultó la contracara: arrancó con actitud, movilidad, decisión. Así, todo se le hizo más sencillo y dio un gran paso para conseguir la clasificación.

Fue comprensible que a Cruzeiro le costara acomodarse en el partido. Una hora antes, el plantel estaba en Cañuelas... Más allá de algo de peligro que generó de mitad de cancha en adelante, anduvo perdido en el primer tiempo. Quedó en evidencia por las pelotas que perdió en la salida, un sitio de riesgo, en los pases de los defensores a los volantes. En esa zona se lucieron Braña, Enzo Pérez y Verón. Por sus aciertos para leer las jugadas, anticipar y lastimar con rapidez. De ese modo llegó el segundo: falló Fernandinho, Pérez tocó para la Gata Fernández y el rubio definió de manera exquisita. Con Boselli más conectado y Benítez menos discontinuo (su pase a la Gata en el primer gol, casi lo único del primer tiempo), Estudiantes lo hubiese definido antes. Así y todo, el resultado le alcanzó para afrontar la etapa final con cierta tranquilidad.

Además del tránsito imposible en la autopista Buenos Aires-La Plata, a Cruzeiro le salió mal su plan original: controlar a Verón con Henrique y a la Gata con Fabricio. Porque la Brujita, ante ese panorama, adquirió movilidad y se movió de banda a banda, para desmarcarse. Y así logró su mejor nivel, sus mejores intervenciones, como la jugada que inició el 1-0. Después de ese primer gol, Estudiantes manejó mejor la pelota y fue superior a su rival, más compacto, sin pasarlo por arriba pero con claro dominio del partido. Fue la mejor producción del año, por la jerarquía del rival y el nivel propio. Cruzeiro apenas tuvo un zurdazo de Magrao, un cabezazo de Silva (en las dos, impecable Andújar) y una jugada en la que Benítez le hizo penal a Henrique, pero el brasileño decidió seguir.

Estudiantes arrancó el segundo tiempo un poco más retrasado, aunque sin dejarse atropellar ni meterse en su arco. El susto más grande fue el gol... anulado. Y en el final, como frutilla del postre, Sánchez Prette sacudió la misma red que el domingo, en el clásico contra Gimnasia. Dos veces, como para redondear una goleada que dio paso al "ole..." y a la fiesta, por una victoria que lo dejó a tiro de la siguiente fase y lo dejó fortalecido para confirmar ese paso en la altura de Sucre. Si mantiene la temperatura, le alcanza.

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