¡Golazo!.

BOCA: No sólo el de Gaitán ayer, de media cancha y para el 4-0. Los más grandes le pidieron al DT jugar mañana y por la Copa.
Golazo. El de Nico Gaitán para el 2-0, desde la mitad de la cancha. Golazo. La práctica que hizo Riquelme. No sólo con la pelota en los pies, sino fundamentalmente sin ella. Golazo. También el de Fondacaro, que se perfila para ser titular; y por qué no el de Mouche y el de Viatri de cabeza. Golazo. Un 4-0 de los titulares a los suplentes, media hora de fútbol total y sin desperdicios. Golazo. Los nombres de Palacio y Palermo en la lista de concentrados. Golazo. La presencia de los paraguayos en el entrenamiento y el pedido de Morel, Cáceres e Ibarra para hacer doblete el sábado y el martes. Sí. Una goleada de Ischia.

"Yo pateé al arco, eh. Lo hice porque estaba Josué (Ayala) con el que siempre nos gastamos, je, y jugamos a eso. Lo vi adelantado y le di de lleno. Después vinieron las cargadas, pero eso queda entre nosotros". La carita del arquerito de Boca (titular en el verano) lo decía todo, después de la definición perfecta de Gaitán, pícaro como de costumbre, de lleno con el empeine, por arriba de su cabeza y de sus brazos, que se estiraron lo más que pudieron. Pero la pelota hizo la parábola exacta para dejarlo en ridículo y, lo que es peor, a propósito. Nico, que había estado en Jujuy y también los últimos días con hielo en las dos rodillas por sus problemas en los cartílagos de crecimiento, mandó al ángulo las chances de descansar pensando en la Copa. El también se suma a esta ola de pedidos que recibió el entrenador, que arrancó el miércoles con Riquelme (luego de ausentarse el martes por una gastroenterocolitis) y siguió ayer con el resto. Nadie quiere perderse el debut en la Bombonera. Ni el inicio de la Libertadores, también de local, ante Deportivo Cuenca.

"Lo primero que me dijeron es que están diez puntos. Y eso que uno jugó 90 minutos y el otro casi 70. Es difícil dejarlos afuera. Y bueno, ¡adentro!". Ischia fue claro: tenía una idea y la predisposición de sus muchachos lo hizo cambiar. Quería preservar a los seleccionados guaraníes (el colombiano Vargas se suma recién hoy), pero... no sólo los dos paraguayos (vencieron 1-0 a Perú, en Lima) llegaron a Ezeiza y fueron directo a Casa Amarilla (sólo trotaron) sino que se reunieron con el DT y le dejaron claro que no se quieren perder ningún partido. "Uno intenta poner el mejor equipo siempre. Y si ellos están bien, hay que ponerlos", anticipó el DT por La Red, un día antes de la habitual conferencia. No fue el primer pedido del día: un rato antes, el Negro Ibarra le había sugerido lo mismo al Pelado y por eso fue parte del 11 titular en el picado mañanero. El Negro no está bien físicamente y se pensaba cuidarlo hasta el martes. Pero no.

Así, entonces, las especulaciones y la rotación que pensaba el DT quedaron para más adelante. El equipo será muy similar al que jugó en Jujuy, aún sin Sebastián Battaglia (con una distensión) y con la ausencia de Vargas, aunque nadie se anima a descartarlo del todo. Por las dudas (y porque llegará muy justo), Ischia probó en la semana dos variantes para reemplazar al colombiano. El juvenil Federico Arce sorprendió el martes, pero perdió terreno (ayer estuvo con los suplentes), que fue ocupado rápidamente por Carlos Fondacaro. "Para mí es 8, no es lateral. Yo no lo quiero sólo como volante de marca, quiero que sea incisivo y que esté cerca del área", explicó el entrenador sobre el pibe. Y éste le hizo caso en la media hora de fútbol: tiró el centro para el 1-0 de Viatri y metió el 4-0 luego de una jugada individual en el área. Otro golazo.

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