Un golazo de Messi clasificó al Barcelona a la final de la Copa del Rey.

El Barcelona se clasificó para la final de la Copa del Rey al empatar a un tanto en su visita al campo del Mallorca, una eliminatoria que se definió con la decisiva entrada de Lionel Messi en la segunda parte y un penal parado por el arquero Pinto.
El equipo azulgrana defendía una ventaja 2-0 lograda en la ida, pero padeció una agonía. Castro adelantó al Mallorca antes del descanso y luego Pinto, el arquero del Barcelona, paró un penal antes de que un gol de Messi sentenciara el pase azulgrana.

El Barcelona vivió algo parecido a una película de terror en su visita al Ono Estadi, donde volvió a ofrecer los mismos síntomas preocupantes de las últimas jornadas, con una defensa vulnerable, líneas muy separadas e incorrecta circulación de balón.

Josep Guardiola, el entrenador visitante, propuso el equipo que está utilizando en la Copa del Rey, lo que significa dejar fuera de la alineación a valores como Samuel Eto'o, Lionel Messi y Thierry Henry. Luego entró Messi para cambiar el rumbo de la eliminatoria.

El Mallorca se limitó a estar bien organizado para poner en muchos problemas al Barcelona. No arriesgó en demasía, aunque jugadores como el venezolano Juan Arango o el uruguayo Gonzalo Castro siempre son una amenaza.

El Barcelona arrancó con energía y a los dos minutos Andrés Iniesta generó la primera ocasión clara, cuando se quedó delante del arquero Germán Lux y el argentino sacó el balón. Pero no hubo más noticias del equipo visitante en la primera parte.

El Mallorca siguió muy junto en defensa y nunca renunció a salir al contraataque. A los 21 minutos, Arango cruzó un gran disparo que se marchó fuera y a los 44 minutos llegó el primer disgusto para el Barcelona. Webó cedió para Castro y éste conectó un espectacular disparo desde la frontal. La hinchada balear comenzó a creer en la proeza.

La segunda parte comenzó vibrante y la jugada clave de la eliminatoria se produjo a los 51 minutos, cuando el árbitro, Rubinos Pérez, ordenó penal a favor del Mallorca y la expulsión del defensor uruguayo Martín Cáceres. Martí lanzó muy mal y Pinto repelió.

Guardiola vio muy perdida la eliminatoria y no le quedó más remedio que introducir en el campo a Messi en lugar de Bojan. La entrada del argentino fue trascendental y lo primero que hizo fue equilibrar las fuerzas a los 62 minutos, cuando forzó la expulsión del defensa local Josemi por una patada alevosa.

Lux intervino en el consiguiente lanzamiento de falta, efectuado por Alves, y volvió a actuar en otra preciosa acción individual de Messi. La entrada del argentino había bastado para devolver la confianza al conjunto azulgrana. Además, el Mallorca todavía vivía pensando en el penal desperdiciado.

Gregorio Manzano, el técnico local, se la jugó con la entrada del delantero Aritz Aduriz. Más trascendente fue la acción ocurrida a los 81 minutos, cuando el defensor Navarro erró clamorosamente y Messi lo aprovechó para superar a Lux con un tiro elevado.

Messi apareció para desequilibrar la eliminatoria y clasificar al Barcelona para la final de la Copa del Rey 11 años después de su anterior comparecencia. El Barcelona no está bien, pero sigue vivo en tres competiciones: Liga española, Liga de Campeones y Copa. Le espera el Athletic de Bilbao en la final.

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