GODOY CRUZ 2 - ESTUDIANTES 1 Es una Copa de vino

El Tomba ganó sobre la hora y salió del descenso. Al Pincha se le complicó el ingreso a la Libertadores y queda afuera si Tigre es campeón. El Ciclón, clasificado
Algunos podían dudar en la calificación del triunfo de Godoy Cruz ante un River cacheteado por casi todos los equipos. El término batacazo parecía generoso. Pero ayer, el Tomba ratificó su levantada ante un rival que sí peleaba por algo (la clasificación a la Libertadores) y sacó la cabeza del pozo: pasó de descenso directo a Promoción. Sumó seis puntos en apenas cinco días (siete de nueve contando el valioso empate en cancha de Colón) y el domingo tiene un choque clave, también en el Malvinas Argentinas, ante Central. Su gente se relame. Y está bien.

El triunfo se construyó con paciencia. Primero para aguantar la embestida de un rival que debía jugarse la ropa si no quería sufrir para ingresar en la Copa. Una victoria hubiera puesto a Estudiantes a un punto de San Lorenzo en la general. Ahora ya no puede alcanzar al Ciclón y deberá rezar para que no salga campeón Tigre. Si Boca o San Lorenzo dan la vuelta, el Pincha se meterá en el repechaje. Si el Matador se consagra, adiós a la Libertadores. Después de esos 20 minutos de espera, el equipo de Cocca comenzó a manejar la pelota. La nafta de Estudiantes ya no rendía (resabio de la Sudamericana), los volantes por afuera no lastimaban como antes y fue el turno de los mediocampistas locales. Encina hacía todo el carril derecho y Figueroa aparecía para meterle picante al ataque. La falla estaba en el último toque, el que transforma una jugada de aproximación en algo serio. Y, claro, la definición. No podían con un Andújar tamaño extra grande.

El primer coscorrón para el Tomba fue el 1-0 de Lentini a los 36' PT, que llegó cuando mejor estaba. El segundo fue a los 17 de la parte final, cuando el árbitro Savino se equivocó y lo dejó con un hombre menos. Se había esforzado para llegar al 1-1 de Borghello a través de una pelota parada (el karma de Estudiantes en toda la noche), pero perdía un soldado. Peor imposible. Todo quedó servido para Estudiantes, quien se atragantó con la entrada y no llegó al plato principal. Astrada metió más gente con vocación ofensiva, pero Ibáñez tenía ganas de empañar a Andújar y lo logró. Al Tomba sólo le quedaba la contra. Y otra vez Borghello apareció para poner la locura a los 46 minutos. Al Pincha sólo le quedó el consuelo (¿pobre?) de ver al Lobo otra vez en el descenso directo....

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