El Gobierno vuelve a usar la caja para discipinarlos

Demora el giro para pagar los aguinaldos.
El gobierno de Cristina Kirchner esperará hasta el último día posible para girar los recursos extraordinarios prometidos que le permitan al gobernador Daniel Scioli pagar antes del día 20 los aguinaldos de todos los empleados bonaerenses y contar con la liquidez necesaria para derivarles recursos a los municipios, hoy levantiscos ante la falta de dinero.

Se trata de una ayuda extraordinaria de 1900 millones de pesos comprometida por el ex presidente Néstor Kirchner a Scioli para este mes. Scioli usaría 1300 millones para pagar los aguinaldos antes del 20 y el resto para girar a los municipios que están en rojo.

Pero la plata de la Nación no aparece. Podría enviarla la semana próxima, justo a tiempo para pagar antes de las Fiestas.

"La estrategia de los Kirchner para sofocar los cuestionamientos de los intendentes será presionarlos para que adviertan que, si no se disciplinan, no podrán pagar los sueldos municipales", confiaron ayer a LA NACION fuentes oficiales involucradas en el conflicto. La Casa Rosada enviaría los fondos "el minuto antes del día de pago", según dicen.

Gente cercana a Scioli se resigna. "El Gobierno hace esto desde hace cuatro meses. Desde que perdimos las elecciones del 28 de junio, manda el dinero el último día", dijeron.

La política fastidia y acorrala al actual diputado Kirchner. Se propone demostrar que aún tiene la llave de la gobernabilidad de la provincia y de los municipios, comentan en Balcarce 50. La rebelión de los intendentes del PJ bonaerense le hace temer a Kirchner una pérdida prematura del poder político.

Suspendió anteayer un viaje a Corrientes por las reuniones de esos barones del conurbano descontentos, como se informa por separado. Se ocupó de esa crisis.

Pacto en Olivos

Kirchner y Scioli habían acordado en septiembre en Olivos que la Nación se ocuparía de que la provincia pudiera pagar sueldos hasta fin de año. El pacto incluía esa ayuda extraordinaria para diciembre de 1900 millones de pesos, por fuera de la coparticipación, que ahora se demora desde Economía.

"Igualmente, la gobernación tiene una previsión para pagar con fondos propios. Pero luego no podríamos siquiera comprar café; menos, girar a los municipios", dicen cerca de Scioli. Los intendentes se quejan de que el gobernador demora una parte de la coparticipación, que no es automática, a sus municipios. En parte, ello se debe a una caída en la recaudación provincial del 10% respecto de lo estimado.

Aquel acuerdo Kirchner-Scioli fue la manera que ambos encontraron entonces para sofocar la incipiente emancipación de Scioli, que había hecho gestos amigables hacia el agro y hacia la Iglesia para distanciarse de Kirchner, derrotado en las urnas en junio.

El ex presidente no se lo perdonó y le demoró hasta el último día un giro de 240 millones de pesos, clave para pagar los sueldos de ese mes.

El juego de presiones se repite ahora. Según aseguran en la Casa Rosada, los fondos del Tesoro están disponibles, a la espera de la orden de Olivos. Los intendentes no traducirían, por ahora, su malestar en actitudes de rebelión explícita porque están urgidos por cerrar el año y pasar el verano. La sangre no llegará al río, en principio.

El Gobierno conoce la mecánica y pretende ganar tiempo, a la espera de una mejora general en la economía en 2010 que le permita mayor holgura fiscal para recuperar popularidad y superar la crisis.

También los intendentes esperarán hasta marzo para evaluar la nueva situación. Por ahora, saben que la Casa Rosada ordenó reducir al máximo la obra pública por falta de fondos, ya que debió extraer recursos del Banco Central y de los ATN para cerrar el año con contabilidad creativa.

Las críticas de los intendentes a Kirchner también comprenden la reforma política y la inseguridad, como se informa por separado. Por este y otros malestares, Kirchner demoró su reasunción efectiva al frente del PJ, que preside de manera formal. Quizá lo deje para 2010.

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