El gobierno de Vidal se hará cargo,en enero, de las rutas provinciales

El gobierno de Vidal se hará cargo,en enero, de las rutas provinciales

De esta manera, el gobierno bonaerense consolidaría en Aubasa tres corredores con una finalidad: generar un flujo de ingresos para conseguir financiamiento.

El gobierno de la provincia de Buenos Aires se hará cargo en enero -a través de Aubasa- del manejo de la concesión de la Autovía 2 y las rutas provinciales 11, 36, 56, 63 y 74, que forman parte del denominado “Corredor del Atlántico”, el cual conecta a las principales playas bonaerenses.

También, Aubasa manejará el cobro de peajes en la ruta 6, que une La Plata con el puerto de Zárate-Campana a través de 12 distritos de la provincia de Buenos Aires, que se pondrán en marcha en poco tiempo más.

Esa autovía de 180 kilómetros atraviesa el cuarto anillo de circunvalación del Conurbano uniendo 12 distritos: Zárate, Campana, Exaltación de la Cruz, Pilar, Luján, General Rodríguez, Marcos Paz, General Las Heras, Cañuelas, San Vicente, Brandsen y La Plata.

Los peajes de la ruta provincial 6 estarán ubicados a la altura de San Vicente, en el tramo que atraviesa el distrito de Las Heras, y en el corredor norte, entre las intersecciones con las rutas 8 y 9.

De esta forma, la empresa Aumar (Autopistas del Mar) se retirará de la concesión que pasará a manos de la Autopistas de Buenos Aires SA, hoy a cargo del peaje en la Autopista La Plata-Buenos Aires.

Aumar, que está integrada por Corporación América (Grupo Eurnekian), Esuco (Carlos Wagner), Cristóbal López y Benito Roggio, pasará a ser contratista para ejecutar un plan de obras en las carreteras que demandará una inversión de alrededor de 4.000 millones de pesos.

Concreción de un anuncio

En agosto se anunció que la Provincia se preparaba para dar un paso importante en el mundo de la infraestructura vial. El complejo de rutas que comprende todo el corredor atlántico pasaría a manos del Estado provincial. Por entonces se dijo que “será una suerte de expropiación acordada entre los funcionarios provinciales, los ejecutivos de las empresas concesionarias y el gremio de cobradores de peajes”. La ruta provincial 2, que une Buenos Aires con Mar del Plata, y la 11, conocida como la “Interbalnearia”, que es la opción costera para moverse por las playas bonaerenses y que pasa por el corazón del Partido de la Costa, de Pinamar, Villa Gesell y que después llega también a Mar de Plata, dejarán de estar en manos de concesionarios privados y volverán a ser administrados por la provincia de Buenos Aires.

El concesionario privado Autovía del Mar (Aumar), un consorcio integrado por Corporación América (grupo Eurnekian), Esuco (Carlos Wagner) y Cristóbal López, ya había dado el visto bueno al pedido de los negociadores enviados por la gobernadora María Eugenia Vidal, grupo encabezado por Edgardo Cenzón.

Obras

El gobierno de Vidal anunció obras por 700 millones de pesos es la autovía 6 por la que circulan alrededor de 50.000 autos por día, con un alto porcentaje de camiones y vehículos de carga. Después de la repavimentación de gran parte del recorrido, especialmente una que va desde la ruta 7 a la ruta 8, además de la iluminación, la señalización y el aumento de la seguridad, llegarían las cabinas del peaje a esa vía de vital importancia para la carga. Los planes para ese corredor están relacionados con la instalación de cabinas recaudadoras.

De esta manera, el gobierno de Vidal consolidaría en Aubasa tres corredores con una finalidad: generar un flujo de ingresos para conseguir financiamiento.

Los funcionarios tienen como modelo el caso de la empresa de autopistas porteña (AUSA). Durante la gestión de Mauricio Macri como jefe de Gobierno, la firma estatal vivió un proceso de reconversión. Pese a la polémica que generó en su momento, Macri decidió subir el costo del peaje y generar, de esta manera, un fenomenal flujo de fondos. En forma paralela, se cambió el sistema de pago de canon al gobierno de la Ciudad y se acordó que, descontado el gasto operativo que imprima la concesión, el resto se devolvería al Estado municipal con obras. Así fue como AUSA se convirtió en el brazo ejecutor de cantidad de proyectos municipales, entre los que se destacan los pasos bajo nivel que se construyeron en los últimos años bajo las vías de los ferrocarriles.

En la provincia se calcaría ese esquema. Con el flujo de las tres vías estima crear el suficiente ingreso para pagar sueldos de los empleados y destinar una parte a la inversión. Además, este tipo de esquema permite buscar financiamiento externo y garantizarlo con los cobros futuros de peajes.

Créditos y más cabinas

Los planes incluyen la búsqueda de créditos apalancados por el pago en las cabinas y, de esa manera, acelerar el plan de obras y no esperar a tener caja.

La apuesta de los planificadores provinciales tiene su explicación en números. Los datos que surgen en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (que no están actualizados), dan muestra de la magnitud de los números. En 2010, los vehículos que pasaron por las rutas concesionadas en la provincia de Buenos Aires fueron 15,86 millones, prácticamente el mismo flujo que en 2014, último dato publicado. En aquel momento dejaron una recaudación de 516 millones de pesos.

Claro que la gran apuesta es la ruta 6. Un volumen de 18,5 millones de autos por año empezaría a pagar peajes no antes del año que viene. Nada despreciable para una provincia que busca recursos por todos los pliegues de la administración para infraestructura.

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