Gobierno vetaría ley que reemplaza uso de reservas

• Será si el Congreso aprueba proyecto de aumentar coparticipación de impuesto al cheque
Cristina de Kirchner vetará una eventual ley «alternativa» al Fondo del Bicentenario, basado en una apertura de la coparticipación del impuesto al cheque. La eventual decisión fue comunicada el viernes desde Olivos a técnicos del Ministerio de Economía, luego de una llamada de Néstor Kirchner al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, donde se habló sobre la situación general de ese tributo. El proyecto había sido propuesto la semana pasada por algunos partidos de la oposición, como estrategia para que los senadores y gobernadores se mantengan firmes en su rechazo al uso de reservas para el pago deudas regionales, y se basaba en aumentar al 50 por ciento la distribución del impuesto al cheque con las provincias. Kirchner le adelantó al funcionario que si una ley de este tipo (alternativa al Fondo del Bicentenario) fuera aprobada, automáticamente sería vetada por la Presidente por motivos fiscales y políticos.

Según aclaró Kirchner el viernes ante algunos colaboradores cercanos, la estrategia oficial frente a este avance opositor tiene una primera etapa negociadora dentro del Senado para frenar el intento y hacer realidad el Fondo del Bicentenario en la primera semana de marzo (ver nota aparte). Dentro de esta estrategia, Kirchner había decidido que el Gobierno les debe enviar mensajes a los gobernadores e informarles que una propuesta alternativa de llegada de fondos a las provincias sería frenada automáticamente por el Ejecutivo, asumiendo incluso todas las críticas que eventualmente se le hagan.

Objetivo

La intención es que los gobernadores sepan de antemano que la propuesta opositora nunca será avalada por el Ejecutivo, aunque traiga consecuencias negativas en la ya complicada imagen de Olivos.

Los motivos del rechazo tienen dos campos: fiscalmente, para el Gobierno sería imposible pensar en perder ingresos por aproximadamente $ 800 millones mensuales ($ 9.600 anuales). Esto derivaría de la aprobación del proyecto que impulsa el peronismo disidente y la Coalición Cívica, que proponen que el 50 por ciento de los ingresos de esta vía (unos $ 2.000 millones mensuales) sea redistribuido entre las gobernaciones, según un coeficiente que beneficie antes a las regiones más pobres y postergadas.

Para el Gobierno de los Kirchner, pensar en perder ese dinero de ingresos, además de resignarse a no contar con los 6.500 millones de dólares del Fondo del Bicentenario, resulta fiscalmente utópico.

Motivación política

La segunda motivación es política. En Olivos se considera que avalar cualquier proyecto económico que surja de la oposición legislativa (cualquiera sea el partido o tendencia de origen) sería minar la autoridad presidencial.

Dicho más directamente, el último escenario que quieren avalar los Kirchner es uno donde las decisiones gubernamentales se compartan con la oposición con representación en el Congreso. En un análisis más específico, desde Olivos se considera que el económico y el fiscal serían los últimos de los sectores donde los partidos opositores podrían llegar a hacerse fuertes. «Si se avala un cambio de esta naturaleza, lo que viene después es un acuerdo para bajar las retenciones o modificar el Presupuesto», reflexionaba un ministro del kirchnerismo este fin de semana ante este diario.

La intención de modificar el impuesto al cheque había sido blanqueada la semana pasada por la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y por el jefe del Peronismo Federal, Felipe Solá. «Estamos trabajando con otras fuerzas de la oposición sobre la coparticipación del impuesto al cheque para darles una alternativa a los gobernadores», había dicho la dirigente opositora en diálogo con la prensa, luego de una conferencia en la que presentó una denuncia contra los directivos del Banco Central junto al PRO y el PJ disidente.

Sobre el proyecto estarían trabajando, entre otros, los diputados de la CC Alfonso Prat Gay y del Peronismo Federal Walter Agosto, quienes ya pusieron manos a la obra en la confección de un proyecto de ley que plantea coparticipar el Impuesto a los Débitos y Créditos y los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).

Propósito

El objetivo es que los gobernadores no se sientan obligados a respaldar el Fondo del Bicentenario que impulsa la gestión kirchnerista para obtener recursos, había dicho Carrió.

Por el momento, de la iniciativa sólo participaban la CC y el Peronismo Federal, aunque los diputados coincidieron en que seguramente otras fuerzas se sumarán a la medida.

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