El Gobierno tuvo que ceder y limitará los superpoderes

El Gobierno tuvo que ceder y limitará los superpoderes
La Presidenta enviará al Congreso un proyecto del ley que reduce las facultades para reasignar partidas presupuestarias. Era uno de los reclamos de la oposición, que había amenazado con trabar la aprobación del Presupuesto del año próximo.
Rodeada de senadores y diputados del Frente para la Victoria y de sus ministros, la presidenta Cristina Fernández anunció ayer que enviará al Congreso un proyecto de ley para reducir la atribución del jefe de Gabinete de reasignar partidas (los superpoderes) al 5 por ciento, tal como sucede en el "gobierno de la Ciudad", puntualizó.

Al comienzo de su discurso, la Presidenta destacó que el origen de la "fábula de los superpoderes se remonta a 1997", pero que en realidad quien usufructuó superpoderes, fue el ex ministro Domingo Cavallo. Según Cristina, con la reforma al "artículo 37 de la Ley de Administración Financiera, la idea es clausurar este debate, a mi juicio artificial", apuntó. Esta artículo fue sancionada en 2006 y otorgó amplias y permanentes facultades al Gobierno para reasignar partidas.

Desde entonces arreciaron las críticas opositoras. Sin aludir en ningún momento a la oposición Cristina estaba respondiendo a reclamos de los partidos y bloques opositores, que redoblaron la presión contra los superpoderes y otras exigencias, amenazando incluso con trabar la aprobación del Presupuesto, envalentonados por la derrota electoral del oficialismo en la elección del 28 de junio.

Quizás por este motivo concedió: "que los tiempos han cambiado y deben cambiar la forma de ejecutar", las políticas del Gobierno. Pero al mismo tiempo dijo: "Sigo pensando lo mismo" y remarcó que en la "asignación de los recursos hay que privilegiar" a los más pobres.

Enseguida, Cristina aludió al diálogo político y aclaró que "boleta única, voto electrónico, financiamiento de los partidos políticos" forman parte de la negociación y "aspiramos a un proyecto único de consenso para tratarlo en el Parlamento".

También se refirió al funcionamiento del INDEC, al que la oposición y los sectores de la producción acusan de manipular los índices. Del cuestionado organismo dijo que se ha designado una comisión académica para "saldar el debate".

En cambio, la Presidenta prefirió hacer una referencia global a los reclamos del campo para discutir las retenciones y acerca de la distribución entre la Nación y las provincias del impuesto al cheque. Fue cuando dijo, que en la Argentina en estos momentos "en economía no se pueden dar más debates parciales".

Y luego de un largo detalle sobre los números "de la economía desde 2003 (en mayo asumió la presidencia su marido Néstor Kirchner) a la fecha dijo que el debate sobre la "asignación de los recursos tendrá que hacerlo el Congreso".La enorme expectativa en el Salón de las Mujeres y el espeso silencio que reinó (salvo las tres interrupciones con tibios aplausos) entre los diputados y senadores se fue diluyendo al advertir que la Presidenta no iba a hacer ningún anuncio vinculado a retenciones.De las palabras de Cristina se desprende que el Gobierno traslada la pelota al Congreso sobre las retenciones, 48 horas antes de que el jefe de Gabinete Aníbal Fernández reciba a la Mesa de Enlace.

Habrá que ver si la Presidenta prefiere que sean los representantes del campo los primeros en enterarse qué piensa hacer el Gobierno sobre derechos a las exportaciones agropecuarias. Si la sugerencia oficial tendrá la forma de proyecto de ley, o como dio a entender ayer, toda la discusión sobre la "asignación de los recursos" se dará finalmente en el Congreso.El resto del mensaje lo ocupó en defender las políticas de subsidios –por las que más temprano se habían cruzado la UIA y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández (ver pág. 8)– y, en líneas generales, los lineamientos económicos de los últimos seis años en "defensa del crecimiento y el empleo".

La Presidenta detalló que hubo "transferencias por $ 146 mil millones por promoción industrial y costos tributarios a sectores de la producción, comercio y servicios. Dijo que cambió el contexto económico, que éste ya no es el país de años anteriores y reconoció que en 2009 "va a crecer menos y vamos a tener menos recaudación". Sin mencionar las pretensiones del campo de recuperar rentabilidad, se pronunció por "dar un debate franco, consistente y viable económicamente". Advirtió sobre la "deuda social", que los sectores más desfavorecidos "no tienen capacidad de lobby" y aseguró que éstos últimos son los que quiere "representar

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