El Gobierno tomó nota, pero evitó enfrentar a Reutemann.

El oficialismo se mostró indiferente ante las críticas del santafesino contra los Kirchner, pero sus dichos no pasaron inadvertidos. La orden fue no salir a responder.
Puertas afuera hubo gestos de indiferencia con el objetivo de no confrontar. Puertas adentro el tema no pasó inadvertido, pero la orden fue clara: no contestar. Así, en el Gobierno recibieron los dardos que lanzó desde Santa Fe el senador Carlos Reutemann.

La única voz oficial fue la del jefe de Gabinete, Sergio Massa, quien puso paños fríos. “Fue una situación particular”, se limitó a contestar el funcionario, quien de este modo ensayó una tibia defensa del sistema de distribución de granos que, a modo de ayuda, entrega el Gobierno a través del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, a los productores agropecuarios de las zonas afectadas por la sequía. “Ahora, en lo que tiene que ver (con la distribución de asistencia a los ruralistas) se trabaja muy fuerte, tanto con gobernadores como con intendentes”, destacó Massa en declaraciones radiales.

Reconocido hombre de campo y alineado en la defensa del sector, Reutemann cuestionó antes de ayer la medida de Moreno, quien digita el reparto de granos a los afectados por la sequía pasando sobre los gobernadores e intendentes, y por ello cargó con dureza contra el matrimonio presidencial. “A los Kirchner les gusta sacar a unos y regalar a otros, pero así no se resuelven las cosas”, había dicho.

Pero los dardos del ex piloto de Fórmula Uno no quedaron ahí. Pasando al escenario político de la provincia con vistas a las elecciones de octubre, para las que aún no terminó de confirmar si se presentará, Reutemann aseguró que tanto en Santa Fe como en Córdoba, dos provincias surcadas por el conflicto entre el Gobierno y el campo, el kirchnerismo no tiene posibilidades de alzarse con un triunfo en las elecciones.

Tal como lo adelantó este diario, el senador quiere despegarse de la simbología K, por ende no sellar una alianza con el diputado ultrakirchnerista Agustín Rossi. Para ello quiere cerrar filas en el peronismo santafesino y garantizarse una victoria que le dé mayoría en la legislatura local y, por otro lado, que ese triunfo funcione como un trampolín para una eventual estrategia presidencial 2011.

Las encuestas en Santa Fe son esquivas para los Kirchner. De algún modo, el patagónico necesita de los votos que pueda cosechar Reutemann para que apuntale la gestión de Cristina Fernández. Con lo cual la estrategia kirchnerista es no confrontar con el senador, para no mostrar una fractura entre ambos. El bajo perfil y el silencio cómplice fue también la reacción del oficialismo cuando, hace más de un mes, Lole admitió que ahora podría pensar en la posibilidad de candidatearse para presidente.

Reutemann es un dirigente con consenso dentro del PJ nacional. Pero el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, mantuvo ayer un fino equilibrio entre Kirchner y los mandatarios y dirigentes que lanzaron su postulación para 2011, a quienes les pidió respetar la figura de Kirchner como conductor del peronismo. En declaraciones a DyN, el sanjuanino sostuvo que “es bueno” que algunos dirigentes tomen distancia, pero aseguró que ello no significa “una separación del PJ”.

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