El Gobierno tiene el plan para financiarse en 2009 sin Chávez ni FMI

Busca dar una señal de mayor previsibilidad y trasparencia hacia el mercado. Otros entes públicos aportarán fondos y activan el canje de préstamos con los bancos
Sin el FMI ni la ayuda de Hugo Chávez, el Gobierno tiene listo el plan para cubrir las necesidades financieras del año próximo. El programa –que sería anunciado en los primeros días de enero por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner– descansa principalmente en el financiamiento que puedan aportar otras dependencias del sector público y en el canje de los préstamos garantizados en poder de los bancos locales.

El plan en cuestión detalla las fuentes de las que provendrán los u$s 10.000 millones que la Argentina deberá obtener para cubrir las necesidades de caja de 2009. La ingeniería financiera del programa se terminó de elaborar en las últimas horas por el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, y el subsecretario de Financiamiento, Adrián Cosentino.

El grueso de esos fondos se obtendrá de fuentes intra sector público. Se trata de organismos como la AFIP, ANSeS, Banco Nación, Lotería Nacional, PAMI, y BCRA. Todas estas entidades hoy tienen un alto nivel de liquidez, por lo que podrían aportar casi la mitad de los u$s 10.000 millones que se necesitan. De todas formas, en el Gobierno aseguran que van a hacer un “uso moderado” de esas alternativas.

También se trabaja para obtener u$s 1.000 millones adicionales del conjunto de los organismos internacionales. No del FMI, sino del Banco Mundial, el BID y la Corporación Andina de Fomento (CAF).

Otros u$s 2.000 millones dentro de los u$s 10.000 millones necesarios son los fondos que deberá tener el Tesoro para recomprar deuda, como indica el prospecto del canje cerrado en 2005. Se trata de un monto que será fácilmente refinanciado porque los rescates se pueden realizar directamente sobre los bonos de otras dependencias del sector público.

Por último, una pieza clave del rompecabezas financiero de 2009 será el canje de préstamos garantizados que tienen los bancos. Entre enero y febrero en la Secretaría de Finanzas planean avanzar en esta operación. Pero solamente con los bancos locales, dadas las limitaciones para movilizar activos en el exterior debido al riesgo de embargos por parte de los acreedores.

Son cinco los bancos que concentran el grueso de los préstamos garantizados a nivel doméstico: Nación, Ciudad, Galicia, Santander-Río y Credicoop. A cambio se les ofrecería un bono en pesos a cinco años con tasa Badlar más un interés adicional de entre 2,5 y 3 puntos porcentuales.

Con todas estas fuentes, en el Gobierno se aprestan a anunciar el breve que tienen cubiertas las necesidades financieras del año próximo sin tener que recurrir a los mercados, el FMI o a la cuestionada ayuda del presidente Venezolano Hugo Chávez. Se busca dar una señal de previsibilidad y trasparencia a los inversores. “Si con el correr de 2009 mejora el clima internacional y los mercados vuelven a abrirse, podríamos evaluar salir a colocar algún bono. Eso no lo podemos descartar”, afirman fuentes oficiales.

En el Gobierno aseguran que la clave es realizar un acertado manejo de los pasivos de aquí al 2012, que es donde se concentran fuertes vencimientos anuales. Después, los pagos decrecen significativamente y recién vuelven a elevarse en 2030 cuando vencen gran parte de los bonos que nacieron en el canje de 2005.

En paralelo, se sigue trabajando tanto con el pago de los u$s 6.700 millones que se adeudan al Club de París como en la propuesta de reapertura del canje de deuda que acercó un consorcio de bancos internacionales. Desde el Gobierno admiten que el contexto internacional no jugó a favor, pero aseguran que ambos proyectos continúan activos.

En lo que se refiere al Club de París se están terminando de conciliar entre las partes las cifras adeudadas. Mientras que respecto al canje se evalúan algunos cambios en la propuesta original a fin de aggiornarla al nuevo escenario financiero internacional.

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