Un gobierno que aún tiene muchas materias pendientes

El plan de gestión que presentó en la campaña de 2007 prometía muchas obras y un "cabal cumplimiento" de la Ley de Responsabilidad Fiscal que ahora pidió modificar.
Tantas casas nuevas como para reducir un 40 por ciento el déficit habitacional; los centros de salud abiertos las 24 horas todos los días; el doble de producción e indigencia cero. Celso Jaque llegó a la mitad de su mandato y si quiere cumplir algunas de las metas que propuso y se comprometió en la campaña, deberá acelerar la marcha, pues esos objetivos están bien lejos de cumplirse.

Incluso, en algunos casos, la gestión tomó un rumbo distinto al propuesto. "Cabal cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal", dice uno de los postulados del "Plan de gobierno 2007 2011" de Celso Jaque.

Pero hoy ocurre todo lo contrario: el Gobernador impulsó a nivel nacional, con el aval presidencial, la aprobación de una serie de excepciones a esa norma que rigen hasta 2011 y les permiten a los gobiernos provinciales endeudarse para pagar gastos corrientes. Tal iniciativa jaquista tiene una fuerte motivación: este fin de año terminará con un déficit llamativo para lo que ocurrió en Mendoza en los últimos años.

Justamente uno de los principales problemas que hoy enfrenta el Gobierno tiene que ver con el mal manejo de las cuentas públicas. Hacienda había previsto que este año cerraría con superávit primario y a los pocos meses se tuvieron que rever los números.

Ahora, se prevé un déficit de 485 millones, aunque teniendo en cuenta el pago de intereses de la deuda esa cifra podría subir a más de 600 millones. Lo curioso en esas cuentas es que pese a que este año el Ejecutivo recaudó casi un 10 por ciento menos de lo que preveía, igualmente aumentó el gasto por sobre lo presupuestado. El resultado son las cuentas en rojo.

La gestión

Jaque revolucionó la campaña de 2007 con promesas que ilusionaban y que abundaban en números. Al ya amortizado compromiso de bajar el 30 por ciento la cantidad de delitos se le sumaron otros que también están por ahora lejos de cumplirse. Uno de esos pilares era, por ejemplo, iniciar un plan de construcción de viviendas para reducir 40 por ciento el déficit habitacional. Sin embargo, recién en el año que viene el Ejecutivo comenzaría a ejecutar un "plan propio" de casas, siempre y cuando logre formar el fideicomiso y consiga el financiamiento.

En Infraestructura también deberán acelerar a niveles históricos el ritmo de obras si quiere cumplir con su plataforma. Allí se proponía, por ejemplo, concretar la doble vía a San Juan, obra que no está prevista hasta el momento. El último tramo de la doble vía a Desaguadero también aparece demorado.

Jaque prometía mejorar la lucha contra la corrupción y garantizar la transparencia en la gestión. Pero por ahora no nombró al sucesor de Pedro Sin como fiscal de Estado y hasta redujo el acceso a la información sobre los actos de gobierno. Entre otras cosas, por ejemplo, ya no se hacen públicos sus gastos en los innumerables viajes. Incluso, prometió crear la figura del Defensor del Pueblo, pero el proyecto no existe por ahora.

"Los centros de salud atenderán todos los días de la semana las 24 horas", prometía antes de asumir, al igual que proponía mejorar la infraestructura sanitaria. Hoy la situación de la salud pública está lejos de ese objetivo.

De hecho, el presupuesto del Ministerio de Salud se terminó a mitad de año, se demoraron los pagos a proveedores y fue necesario recurrir a salvatajes de otros ministerios. Y además no ha podido resolver un problema político interno de ese ministerio. Su cuñado, el subsecretario Ricardo Landete, tiene un fuerte enfrentamiento con el ministro Sergio Saracco. La pelea se ha traducido en problemas de gestión.

Jaque fue algo osado a la hora de prometer en la campaña e incluso se impuso metas que no están del todo en manos de los gobiernos. En su plan decía, por ejemplo, que el año que viene el producto bruto per cápita de Mendoza sería de 10 mil dólares y que duplicaría la producción.

En Educación se comprometió a construir tantas escuelas como para que en cada aula no haya más de 25 alumnos. El ritmo de obra propuesto era de 20 nuevos edificios escolares inaugurados por año.

Un golpe político

A nivel político fue un año complicado para Jaque. Todas las malas presunciones se confirmaron con las elecciones del 28 de junio, dándole un golpe que dejó mal al oficialismo. Perdió por más de 20 puntos de diferencia frente al cobismo y a sólo un año y medio de haber asumido. Para colmo el peronismo no supo reconstruir un proyecto político que lo sustente.

Jaque optó, entonces, por refugiarse y limitar la exposición pública. Algunas medidas que se gestaron luego de la derrota fueron la intervención de Obras Sanitarias y el aumento "limitado" de la tarifa de luz. En los últimos días, las denuncias contra el grupo empresario encabezado por Daniel Vila y José Luis Manzano aparecen como acciones tendientes a recobrar la iniciativa política. Pero todas las iniciativas han tenido otro protagonista: Alejandro Cazabán.

En el propio PJ analizan que la debilidad en la que quedó el Gobierno luego de las elecciones hizo que cada conflicto repercutiera más fuertemente. Fue el caso del escándalo por el subsidio que le entregó la Provincia a un grupo de productores para realizar un show de Los Fabulosos Cadillacs. Fueron 315 mil pesos que aún le duelen a la cúpula oficial por el desgaste que significó la repercusión del caso. El tema sigue en la Justicia a la espera de una resolución.

Jaque llega a la mitad de su mandato y tiene muchas asignaturas pendientes. Más capacitación policial, reducir el déficit habitacional un 40 por ciento y cumplir "cabalmente" la Ley de Responsablilidad Fiscal son algunos de los objetivos que ya prácticamente deberá descartar, pues en el andar de la gestión se encaminó hacia otros destinos distintos a los que había dicho antes de ser elegido gobernador

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