"El Gobierno tiene que dialogar con la oposición"

Montoya avanzó en la política y pidió una mesa de acuerdos
MAR DEL PLATA.- Detrás de esos anteojos Ray Ban negros se esconde algo más que el recaudador que durante los últimos años tuvo a mal traer a los deudores bonaerenses más empedernidos. En esa mirada bien guardada que le escapa al sol ahora cobra peso la veta política de Santiago Montoya, el director de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) que, aunque todavía no quiere dejar la huella impresa, ya pone un pie en el plato de los posibles candidatos. "Puedo llegar en un espacio político tan lejos como la gente me apoye, sabiendo que no vamos a descansar hasta cumplir con lo que se nos confía", dispara.

"Hablemos en junio", pide cuando LA NACION pregunta sobre las aspiraciones a cargos legislativos o ejecutivos. Pero sí exige "ya", ahora como político, una mesa de diálogo en la que Gobierno y oposición se sienten a buscar acuerdos comunes. "Ojalá mañana abra LA NACION y lea que hay una convocatoria en la que estén Macri, Scioli, Solá, Duhalde, Carrió, Binner, en busca de pactos básicos para funcionar", señaló.

-¿Cree que la gente capta su mensaje o pagan porque debe ser así o porque se la persigue?

-Creo que es una mezcla de las dos cosas. La gente siente cada vez más que en nuestra campaña son todos iguales. No hay poderosos, no hay políticos, empresas del Estado, aportantes de campaña, medios? todos tienen que cumplir. Si pagan ellos, la gente paga. Si no, se rebela.

-¿Disfruta de su papel de recaudador de impuestos?

-No siento que sea un recaudador. En la Argentina, ser técnico también es una política. La diferencia mía con otros funcionarios es que llevan a cabo la gestión desde un enfoque político. Nosotros hemos desplegado una gestión desde el deber ser. No puedo mentir y decir que cuando empezamos con esto teníamos en mente un rol político. En toda la historia no hay un solo caso de un recaudador que haya pasado a un rol político. Sí, fijamos una política de hacer lo que había que hacer y trabajar sobre una comunidad enferma de no cumplir las leyes. Demostramos que es posible que cumplan la ley todos por igual. Hacemos más que juntar guita, porque ir por eso solo no me interesa.

-¿Cuánto hay de funcionario y cuánto de político en Santiago Montoya?

-Hace poco conocí el hotel donde Ernest Hemingway vivía en La Habana. Se llama Dos Mundos. Lo encontré muy simbólico?. La Argentina es un país partido al medio en la dimensión que lo mires. El campo y otros sectores productivos; el campo y el gobierno nacional; el interior con la capital?. Y uno de los grandes divorcios que tanto daño nos ha hecho es político o técnico. En los gobiernos se habla de ala técnica y ala política. Aquí tratamos de demostrar que podemos ser una bisagra entre la política que hace posible las cosas y la técnica que aporta soluciones a largo plazo. Si sólo hay técnicos como recaudadores sería un error muy grave, porque tenemos un nivel de aceptación del 70% y eso es un hecho político.

-Se afilió al PJ y alienta una mesa de diálogo. ¿Qué límites tiene Montoya en la política?

-Puedo llegar en un espacio político tan lejos como la gente me apoye para llegar, sabiendo que no vamos a descansar hasta cumplir con lo que se nos confía. Hoy es la recaudación, mañana puede ser otro objetivo. Mi aporte como funcionario es cumplir con ARBA y, desde mi experiencia, llamar la atención de la necesidad de que se constituya una mesa política para el segundo gran acuerdo que le falta a la Argentina y así dejar de perder el tren de la historia. Que el deporte de la oposición no sea voltear proyectos de un gobierno.

-Pero exige un diálogo al que nunca estuvo dispuesto el gobierno nacional.

-Y el Gobierno tiene que dialogar con la oposición. ¡Yo dije todos! Mi invitación es llamar la atención para alcanzar estos acuerdos. Tenemos una herramienta fundamental que aquí está virgen: madurez política. Me siento cómodo trabajando con Daniel Scioli porque escucha a los sectores. Y ojalá mañana abra LA NACION y lea que se convoca a una gran mesa política en la que estén Macri, Scioli, Solá, Duhalde, Carrió, Binner, en busca de pactos básicos para funcionar.

-¿Prefiere sólo cargos ejecutivos o se ve candidato a legislador?

-Hay un desafío fuerte de gobernar y si seguimos hablando de política vinculada a candidaturas traeremos a la gente el recuerdo del Titanic, que estaba entre los hielos y terminó en el fondo del mar.

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