"El Gobierno ha sumergido al país en una escalada de irracionalidad"

Inconstitucional. Fue el veredicto que vertió sobre el decreto que creó el Fondo del Bicentenario y arremetió contra el autoritarismo de los Kirchner.
El abogado constitucionalista Félix Loñ, uno de los más notables del país, consideró como un hecho "muy positivo" el pronunciamiento de la Cámara en lo Contencioso Administrativo que ratificó el fallo en primera instancia de la jueza María José Sarmiento, que prohíbe al Ejecutivo disponer de las reservas para el pago de la deuda con organismos internacionales.

El jurista, quien suele ser consultado por la dirigencia política nacional por su conocimiento en derecho constitucional, dialogó en exclusivo con EL LIBERAL. Sostuvo que el decreto 20/10 (DNU) que creó el Fondo del Bicentenario es inconstitucional, porque no cumple con los requisitos y por sobre todo, porque se atribuyó facultades del Congreso. De ese modo se pronunció sobre el génesis del conflicto en torno al Banco Central y la situación de su titular, Martín Redrado.

¿Cómo debería encarrilarse esta situación desde lo jurídico y lo institucional?

-Desde ese ángulo, la Constitución le otorga al Congreso la facultad de regular el pago de la deuda anterior, interior y exterior, y aprueba o rechaza los tratados. El Presidente los concluye y los firma, pero la intervención del Congreso y el arreglo de la deuda exterior son insoslayables de acuerdo a la Constitución. Así que me parece que en ese sentido, la sentencia de la Cámara está de acuerdo con lo que dice la Constitución.

¿Es el Congreso quien puede resolver el conflicto al torno del Banco Central y el uso de las reservas?

-Yo pienso que sí, es el órgano competente para resolver la cuestión. Inclusive el decreto 20/10 que crea este Fondo del Bicentenario para el pago de la deuda pública, es un decreto inconstitucional porque no reúne los requisitos constitucionales para la validez de un DNU.

La Constitución dice claramente que un presidente no puede emitir disposiciones o actos legislativos y que si lo hiciere, esas disposiciones serían nulas insanablemente y que solamente en circunstancias excepcionales que no se pudiera seguir el trámite ordinario de sanción de las leyes o mediar urgencia, el Presidente podrá dictar decretos de ley, o de necesidad y urgencia. Los requisitos son dos: la urgencia y que no se pueda seguir el trámite ordinario de la sanción de la ley. Ninguno de los dos requisitos se suscita en este caso.

Extraordinarias

En diálogo con EL LIBERAL, Félix Loñ afirmó que Cristina Kirchner puede convocar a sesiones extraordinarias, tal como reclama la oposición, para que el Congreso cumpla el trámite ordinario de las leyes y dentro de una competencia exclusiva del Parlamento, para arreglar el pago de la deuda. "Eso está perfectamente establecido aquí, no hay ningún impedimento para seguir el trámite ordinario de sanción de las leyes, por lo tanto ese DNU es inválido", juzgó.

Para el constitucionalista tampoco hay una situación de urgencia que avale al DNU, al afirmar que el propio ministro de Economía, Amado Boudou, había dicho que algunos pocos vencimientos y de menor monto ocurrirán en febrero, pero que el grueso del vencimiento sería en agosto. "Estamos a ochos meses vista, y ya el primero de marzo comienza a sesionar el Congreso en la plenitud de sus facultades", expuso como para reforzar su argumento de que no hay un escenario de urgencias que sostenga la decisión de la mandataria nacional de pasar por encima de las facultades del Legislativo.

El fallo de la Cámara, poniendo un freno al Gobierno en su avance sobre otras instituciones, ¿favorece a una sensación seguridad jurídica en el país?

-Así lo considero. Además, la respuesta de la Justicia da racionalidad a toda esta cosa escandalosa que estamos viviendo los argentinos frente a una irracionalidad con la que actúa permanentemente el Poder Ejecutivo, es decir el matrimonio presidencial Kirchner, que se caracterizan por ese autoritarismo, esa soberbia y esa arrogancia que está poniendo al país en situaciones incómodas. Por ejemplo, no ir a China para convenir una serie de arreglos económicos de gran importancia par el país, alegando que no puede dejar el país porque tiene desconfianza de lo que puede hacer el vicepresidente de la Nación. Son cosas absolutamente pueriles, sin ninguna justificación y que colocan al país en una situación muy incómoda en el extranjero. Hay un cúmulo de situaciones que realmente se suceden una tras la otra sin solución, sin intervalos y todo esto no da respiro, la escalada de irracionalidad en la que ha sumergido al país este Gobierno.

Comentá la nota