El gobierno se sincera: las elecciones se adelantan porque la oposición quería instalar "sensación derrotista"

El gobierno se sincera: las elecciones se adelantan porque la oposición quería instalar
Entrevistado en A Dos Voces, Miguel Ángel Pichetto dejó de lado los argumentos oficiales y habló de la "viveza" de los rivales del gobierno.
Miguel Ángel Pichetto, el jefe de la bancada oficialista en el Senado, dejó expuesto anoche las contradicciones y pobres justificaciones del gobierno al momento de defender el adelantamiento de las elecciones.

Invitado al programa A Dos Voces, de TN, el senador dijo que la oposición "es viva" porque quería organizar elecciones provinciales antes del 28 de octubre para "instalar un escenario de derrota" del kirchnerismo. Ante esto, Ernesto Tenembaum le dijo que entonces la razón de ser del adelantamiento era evitar derrotas del oficialismo antes de las elecciones nacionales, a lo cual el rionegrino echó mano al argumento de que se debe adelantar por la crisis financiera. Era tarde: ya había dejado claro cual es el verdadero motor de la decisión oficial.

El patagónico también volvió a la costumbre kirchnerista de comparar la elección nacional con las provinciales para justificar el cambio de fecha. Nombró a Hermes Binner, Mauricio Macri y Eduardo Brizuela del Moral como ejemplos de que "todo el mundo adelanta, pero nadie dice que esos adelantos son trampa".

Pichetto dijo creer que el adelantamiento será aprobado por la Cámara Alta porque "tenemos 39 o 40 votos", según determinó él por "hablar con varios" senadores. El cálculo de votos más famoso de Pichetto hasta hoy es el de la votación de las retenciones, cuando creyó erroneamente tener los votos necesarios para aprobar la resolución 125.

Consultado sobre el hecho de que el gobierno busque una victoria con porcentajes del 35 al 38 por ciento, cuando el peronismo históricamente suele tener márgenes de victoria más amplios, Pichetto contraargumentó que esas cifras eran buenas. "¿Y sí no ganan?", le preguntaron los conductores. Entonces, "tiene razón el campo", respondió con un toque de sorna.

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