El gobierno de Scioli busca despegarse del caso Costas

Ya no es más funcionario de la provincia de Buenos Aires". Conocida la orden de captura de Alberto "Beto" Costas, en la Gobernación de Daniel Scioli y el ministerio de Salud bonaerense se preocuparon en aclarar la condición "civil" del ahora ex subsecretario de Control Sanitario que está involucrado en la causa por la venta de medicamentos gratuitos provistos por el estado y adulteración de remedios.
Costas fue un actor de primera línea en las políticas de salud estatal desde 2005 -en la gestión del ex gobernador y actual diputado Felipe Solá- hasta el 7 de septiembre de este año, en el gabinete del ministro Claudio Zin.

Ese mediodía, cuando las revelaciones sobre las escuchas telefónicas ordenadas por el juez Norberto Oyarbide rebotaron en los despachos oficiales, el ministro Zin decidió echarlo sin esperar mucho más.

Dos días después, el fiscal Luis Comparatore pedía a Oyarbide que le impidieran a Costa la salida de la Argentina.

"Están registrados diálogos muy delicados con el empresario farmacéutico Néstor Osvaldo Lorenzo", le habían avisado al gobernador Scioli. La clave es sobornos.

La presunción más firme, hasta ahora, es que estaba relacionado en actividades vinculadas con la droguería "San Javier", propiedad de Lorenzo.

En el ministerio se despegan rápidamente del caso y aseguran que Costas "es una herencia" recibida de la gestión Solá. No obstante, es sabido que en esos niveles de decisión los colaboradores pasan por el filtro político. En todos estos años, Costas fue el responsable operativo del sistema de compras y aprovisionamiento de medicamentos de la cartera de Salud. También de la fiscalización de los laboratorios en territorio bonaerense.

Su declaración del 11 de setiembre pasado en el juzgado de Oyarbide ("No tengo nada que ver con los medicamentos truchos") tampoco alejaron las sospechas del gobierno provincial. Y le soltaron la mano.

Hubo una aclaración oficial para descontaminar el caso: "En el registro oficial de proveedores del ministerio no está San Javier". Una forma de despegue institucional que Oyarbide todavía no determinó.

Ayer, el ex subsecretario Costas pidió la "eximición de prisión" mientras sus defensores preparan la estrategia para evitar la detención. En los allanamientos realizados a su vivienda, en Gonnet, un residencial barrio de la capital bonaerense, no pudo ser localizado. Solo estaba su familia

Según explicaron a Clarín en un estudio de abogados platenses, Costas admitirá la relación con Lorenzo y remitirá los diálogos interceptados por la SIDE a "cuestiones estrictamente personales" alejadas de cualquier maniobra vinculada con el cargo.

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